Los vehículos blindados y la infantería de Israel se retiraron de la Franja de Gaza antes de la tregua, y un portavoz militar reconoció que se había completado su objetivo principal de destruir los restantes 32 túneles de infiltración a través de la frontera. Las tropas y los tanques serán "redistribuidos en posiciones defensivas fuera de la Franja de Gaza y vamos a mantener esas posiciones", dijo el portavoz teniente coronel Peter Lerner. Ello, a pesar de que poco después de iniciado el alto el fuego, Hamás disparó una salva de cohetes contra Israel.
Egipto, en tanto, conduce las negociaciones en curso en El Cairo, donde llegó la delegación israelí para analizar los reclamos contenidos en la "posición unificada palestina" de los distintos grupos, entre ellos Hamás y la Yihad Islámica.
La comunidad internacional insiste en que el cese del fuego se tiene que transformar en un acuerdo duradero. Como parte de esos esfuerzos, Estados Unidos indicó ayer que "probablemente" participaría en las negociaciones en El Cairo, y aseguró haber jugado un papel importante para conseguir un cese el fuego en la Franja de Gaza. "Es probable que participemos en estas discusiones. Nosotros determinaremos a qué nivel, a qué título y en qué momento", declaró la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki.
Al ser consultada sobre si la presencia estadounidense sería bienvenida por las dos partes, Psaki respondió que "nuestros esfuerzos y nuestra implicación desde el comienzo en este proceso fueron bien recibidos" por israelíes y palestinos.
Washington subrayó que le corresponde al movimiento islamista Hamás mantener el compromiso de la tregua, que culmina las primeras horas del viernes. "Nuestra implicación estos diez últimos días condujo al punto esperado ayer por la tarde", aseguró Psaki, invocando la actividad diplomática intensa del secretario de Estado, John Kerry, tras un centenar de consultas por teléfono y visitando directamente El Cairo e Israel a finales de julio.
En la Franja de Gaza, donde cerca de medio millón de personas fue desplazado por los combates, algunos residentes que transportaban colchones y que caminaban con sus hijos dejaron los refugios de Naciones Unidas para regresar a barrios donde cuadras completas fueron destruidas.
Sentado sobre un montón de escombros en el borde de la ciudad norteña de Beit Lahiya, Zuhair Hjaila, un palestino de 33 años y con cuatro hijos, dijo que había perdido su casa y su supermercado. "Ésta es una destrucción completa", dijo. "Nunca pensé que volvería a encontrar una zona de terremoto", declaró.
El presidente de la Cruz Roja Internacional, Peter Maurer, respondiendo a críticas locales de que su organización ayudó tardíamente a algunas de las víctimas, dijo que "no éramos lo suficientemente capaces de cubrir la brecha entre nuestra disposición de protegerlos y nuestra capacidad de hacerlo".
Mientras la tregua se asentaba en Gaza, el ministro de Relaciones Exteriores palestino, Riad al-Malki, afirmó que existía "clara evidencia" de crímenes de guerra cometidos en el enclave por parte de Israel durante su ofensiva y se reunió con fiscales de la Corte Penal Internacional (CPI) para pedirles que realicen una investigación.
"Si se determina que hubo acciones cometidas por grupos palestinos (contra Israel), entonces estamos listos para aceptarlo. Pero nada se compara con las atrocidades, con la masacre cometida por Israel", indicó el ministro.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero |


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