Cristina volvió a abrazarse con intendentes que figuraban en la lista negra de La Cámpora. Los jefes comunales se unen para tomar control del partido.
Lomas de Zamora. Cristina indultó a Martín Insaurralde y vuelve a abrazarse a los intendentes del conurbano para intentar ganar en octubre.
Con Cristina de Kirchner en tránsito hacia octubre, el peronismo de la provincia de Buenos Aires ya comenzó a rediseñar el futuro del Partido Justicialista. Se dará un choque entre el kirchnerismo residual y la liga unificada de intendentes que buscará ocupar la silla que, en uso de licencia, tiene el matancero Fernando Espinoza.
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El recambio de autoridades debería producirse a fin de año aunque el estado deliberativo que atraviesa el peronismo, y que se agravaría en caso de que la ex presidente pierda en octubre ante Esteban Bullrich, podría dilatar la designación de un nuevo presidente del PJ hasta marzo próximo. Los intendentes ya acordaron fusionar el Esmeralda -la línea más renovadora donde militan desde Martín Insaurralde hasta Mariano Cascallares- con el Fénix -el pelotón más cercano al kirchnerismo que integran desde Verónica Magario hasta Gustavo "Tano" Menéndez.
A pesar de los aires de renovación que sobrevuelan el peronismo bonaerense, los intendentes tienen en claro que Cristina de Kirchner conservará el poder de romper el PJ al menos en la presidencial de 2019. Con 35% de los votos en la provincia de Buenos Aires, casi 20% del padrón nación, la candidata de Unidad Ciudadana seguirá condicionando cualquier armado electoral en el corto plazo.
Por ahora, el único intendente que ya explicitó su intención de presidir el PJ, incluso con el apoyo de Sergio Massa, es Menéndez, de Merlo. Hoy este alcalde de la primera sección brindará un show público y gratuito de Residente, el cantante de Calle 13, para celebrar el Día de la Primavera. Menéndez abrió un canal de diálogo con todos los sectores del peronismo, incluido el massismo y el randazzismo, para impulsar un cambio de "packaging". Pero deberá dar pelea por la sucesión de Espinoza. En el kirchnerismo, el dirigente de La Cámpora, Eduardo "Wado" de Pedro se autopostuló para quedarse con la presidencia del PJ bonaerense atado al caudal de votos de Cristina. La expresidente descubrió después de la PASO, donde le ganó a Esteban Bullrich por apenas 20 mil votos, la importancia de los intendentes y los territorios. Por eso ayer fue a Lomas de Zamora con Martín Insaurralde, quien figuraba en el top five de vetados por el kirchnerismo desde 2013 cuando perdió la legislativa ante Massa. La candidata manifestó que en las próximas elecciones generales del 22 de octubre "hay que votar por el presente, por el hoy, por lo que nos está pasando y para que el Gobierno no nos quite nada, ni las jubilaciones, ni los remedios, ni las ilusiones ni los sueños".
En el microestadio del Parque Lomas y acompañada por Insaurralde habló frente a un auditorio de jubilados y pensionados a quienes les pidió que "no hablen del futuro, sino que se ocupen del presente". "¿Qué le dicen a una madre con sus hijos que perdió el empleo? ¿Qué espere, que ya va a llegar el futuro?", ironizó.
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