17 de julio 2012 - 00:00

El régimen de Al Asad ya no controla zonas de la capital

Una vista panorámica de un sector de Damasco da cuenta de los enfrentamientos, que se dan calle por calle. La estricta censura del régimen impide ver imágenes de los combates, pero este registro explica por sí mismo la vulnerabilidad de Bashar al Asad.
Una vista panorámica de un sector de Damasco da cuenta de los enfrentamientos, que se dan calle por calle. La estricta censura del régimen impide ver imágenes de los combates, pero este registro explica por sí mismo la vulnerabilidad de Bashar al Asad.
Damasco - La revuelta contra el régimen sirio vive instancias decisivas, con violentos combates cerca del centro de Damasco entre las tropas del régimen y los rebeldes, lo que revela hasta qué punto está en riesgo el poder del presidente Bashar al Asad.

Como no había ocurrido hasta ahora, el Ejército, utilizando blindados y vehículos de transporte de tropas, se desplegó en el barrio Midan, cerca del centro de la capital.

Al mismo tiempo, los enfrentamientos continuaban, por segundo día consecutivo, en varios barrios periféricos del sur, del oeste y del este de Damasco, hostiles al régimen, según una ONG siria y militantes opositores.

Los rebeldes sirios afirman haber expulsado al ejército regular de dos barrios de Damasco, la capital de Siria, donde varios sectores eran escenario de encarnizados combates.

El portavoz del consejo militar de los rebeldes para la región de Damasco afirmó que el Ejército perdió el control del barrio de Midan y el de Tadamun, ambos hostiles al presidente sirio Bashar al Asad.

Siete personas, entre ellos seis civiles, murieron en actos de violencia en los barrios de Midane, Tadamun y Aiché, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). En total, 67 personas -32 civiles, 21 soldados y 14 rebeldes- murieron en el país.

Los combates se extendieron a Jaled ben el Walid, una gran arteria que une el barrio insurgente de Midan al centro de la capital, y a Aasali, en el sur, Barzé (nordeste), Qabun y Jobar (este), y Kafar Susé (oeste).

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) consideró que los combates en Siria son una situación de guerra civil y subrayó, en un mensaje a todas las partes, que «debe aplicarse el derecho internacional humanitario».

«Es la primera vez que hay blindados y transporte de tropas en Midan. Antes, las fuerzas del orden fueron desplegadas para reprimir las manifestaciones. Hoy hay soldados que participan en los combates», indicó Rami Abdel Rahmane, director del OSDH.

Hasta ahora, la capital vivía con fuertes medidas de seguridad y estaba controlada principalmente por la cuarta división del primer cuerpo del ejército, dirigida por Maher al Asad, hermano del presidente.

Frente a las fuerzas del régimen está el Ejército Sirio Libre (ESL), compuesto principalmente por militares desertores escasamente equipados en comparación con la potencia de fuego del régimen, pero más móviles y con apoyos en varios sectores de la población.

«La revolución se extiende y cierra el cerco alrededor del régimen en las zonas en las que se creía al resguardo de la ira del pueblo», había indicado la disidencia el domingo.

Agencias AFP y ANSA

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