2 de marzo 2012 - 00:00

El régimen sirio tomó bastión rebelde y agoniza la revuelta

Damasco y Beirut - Después de casi un mes de bombardeos y dos días de ofensiva terrestre, el régimen sirio anunció ayer que recuperó el control del barrio de Baba Amro en Homs, aunque los rebeldes alegaron «una retirada táctica».

Una fuente de seguridad, que pidió el anonimato, informó en Damasco de que las tropas leales al presidente Bachar al Asad «limpiaron la zona de grupos armados», a los que el régimen acusa de estar detrás de la revuelta, que comenzó hace más de once meses y causó más de 7.500 muertos, según la ONU.

«Los soldados revisaron cada calle, túnel y casa, buscando armas y a los hombres armados. Todavía queda un poco de trabajo por hacer, pero puedo asegurar que Homs volvió a ser territorio seguro», subrayó la fuente.

Baba Amro, asediado desde principios del mes pasado, fue blanco el miércoles de una gran ofensiva terrestre del Ejército sirio, que libró fuertes combates con los desertores en su intento de irrumpir en el barrio.

Retirada táctica

El Ejército de Siria Libre (ESL) -compuesto por desertores, exconvictos y también ultraislamistas- señaló que efectuó una «retirada táctica» de sus posiciones en ese barrio, convertido en el emblema de la revuelta contra Al Asad.

El «número dos», el coronel Malik Kurdi, afirmó desde Turquía que sus combatientes se retiraron luego de una fuerte resistencia. Poco después, Riad al Asaad, líder del movimiento, explicó que la retirada del ESL fue efectuada para «proteger la vida de los civiles y no conceder al régimen un pretexto para seguir bombardeando».

Según los opositores Comités de Coordinación Local (CCL), unas veinte personas fallecieron ayer en Baba Amro, entre ellas seis miembros de una misma familia, lo que eleva a unas cuarenta las víctimas mortales en todo el país.

Los incesantes bombardeos hicieron que este barrio viva una situación de crisis humanitaria, según los grupos opositores, que denuncian la falta de alimentos y medicamentos, y el corte de las comunicaciones y la electricidad.

Para paliar esta situación, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) negociaba desde hace una semana con el régimen y la oposición, y ayer consiguió la autorización para entrar en Baba Amro.

El vocero de la institución en Siria, Saleh Dabakeh, indicó que hoy los miembros de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja tratarán de evacuar a los heridos y enfermos y hacer llegar alimentos y medicinas al barrio.

Esta decisión coincide con la aprobación en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de una resolución condenatoria contra el régimen de Al Asad, que reclama el cese de las violaciones de los derechos humanos y los ataques contra los civiles, y la entrada de las agencias humanitarias a las zonas más afectadas.

El Consejo de Seguridad de la ONU, sin el voto de Rusia y China, pidió ayer también a Siria que permita el acceso «inmediato y sin obstáculos» a la subsecretaria general del organismo para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, y deploró «el rápido deterioro» de la situación que vive el país árabe.

También ayer se dieron nuevos pasos en la organización de las fuerzas disidentes, con el anuncio del presidente del opositor Consejo Nacional Sirio (CNS), Burhan Galiun, de la creación de un comité militar de defensa, compuesto por oficiales y civiles.

Propósito

El objetivo de este nuevo órgano será definir la misión de la resistencia, centrada en «proteger la revolución pacífica y no en favorecer una guerra civil», según Galiun, así como en controlar la entrega de armas al ESL, después de que algunos países se hayan mostrado dispuestos a armar a este grupo.

Sin embargo, la formación del comité fue rechazada por el comandante en jefe del ELS, quien afirmó que por el momento no cooperarán con él porque desconocen su estrategia.

Riad al Asaad aseguró que sus hombres son los que deberían recibir el citado armamento porque son «la única fuerza que combate sobre el terreno para liberar Siria».

Agencias EFE y Reuters

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