12 de diciembre 2012 - 00:00

El rugby, su pasión

Hay muchos valores del rugby que no están escritos en un reglamento pero sirven, y mucho. Entre ellos están la amistad, el respeto por el rival, por uno mismo y por la autoridad del partido, el compañerismo y la nobleza. “Este deporte no se explica. Se siente, se juega, se vive y por eso se transforma en una pasión”, palabras de Agustín Pichot, último gran capitán de Los Pumas.

Amor por la ovalada. Nico Plaini demuestra cada fin de semana lo que siente por este apasionante deporte.
Amor por la ovalada. Nico Plaini demuestra cada fin de semana lo que siente por este apasionante deporte.
Esto sintetiza lo que siente y vive a diario Nicolás Plaini, jugador de La Cañada Rugby de la localidad santafesina de Cañada de Gómez. Sin importar su imposibilidad de escuchar con norma-lidad, Silvia y Claudio Plaini llevaron a Nico a practicar diferentes deportes pero su hijo ya había elegido uno desde hacía mucho tiempo: cuando era muy chico observaba a su tío Juan jugar al rugby y la pasión por la ovalada sólo tuvo que esperar un tiempo. A los 17 años, Nico comenzó a jugar en el club de sus amores: La Cañada Rugby.

Diez años después de su debut oficial Nicolás Plaini, gracias a su gran 2012 con la celeste y bordó, se ganó la convocatoria para integrar el seleccionado de Desarrollo de la Unión de Rugby de Rosario; jugar con el Ñandú en el pecho fue un sueño hecho realidad.

En el comienzo de la charla se puede observar que este caña-dense es un fanático del rugby. Admiro a Leonardo Senatore, aunque no juegue en mi puesto, es el primer intercambio con Al-Rugby. Y rápidamente agrega: Me gustó el juego, eso fue cuando tenía siete años, al ver jugar a mi tío Juan que lamentablemente falleció hace unos años.

Soy hipoacúsico de nacimiento, de chico usaba audífonos. A los 18 años me hice el implante coclear y después a dos años de la operación volví a jugar al rugby, asevera Plaini sobre esa condición, que no le impide para nada jugar a la par de cualquiera.

Jugaba de wing pero el último año los entrenadores me pasaron de fullback; yo sólo quiero jugar, la posición no importa. Para poder hacer todo esto el apoyo de mi familia es fundamental, siempre están conmigo y me bancan en todas, expresó un emocionado Nicolás.

Este año pudo cumplir varios sueños. Como todo fanático del rugby, Nico junto a su padre viajó a Santa Fe para presenciar el partido de Los Pumas ante el Stade Francais, y allí pudo ver a su selección y al equipo donde le gustaría jugar, sacando de la lista a La Cañada y a Los Pumas. Ese día, como también el 6 de octubre en el Gigante de Arroyito después de ver Pumas-Wallabies, pudo fotografiarse con todos sus ídolos. Siempre se dice que al rugby juegan todos, no importa si sos flaco, gordo, alto, petiso, lento o rápido. El rugby es un deporte para todos. Y gracias a él, Nicolás cuando entra a una cancha a disputar un partido siente que es uno más a pesar de su condición. Esa pasión que siente Nico por este deporte es igual a la de Pichot.