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Emoción y nerviosismo en Chile: comenzó el histórico rescate
La televisión mundial siguió paso a paso los preparativos de la cápsula antes del inicio de la operación de rescate de los mineros (izquierda). Los retratos de los trabajadores anticipaban en el campamento el esperado reencuentro con sus seres queridos (derecha).
Al caer el sol en el árido desierto de Atacama, los protagonistas de esta hazaña se preparaban para ingresar individualmente a una angosta cápsula que apenas les permitirá mover los brazos, para luego esperar que una enorme grúa los ice durante 15 a 20 minutos hasta llegar a la superficie. El plan iba a comenzar a las 18, pero luego se anunció su retraso por varias horas.
Protagonismo
El presidente, Sebastián Piñera, fue uno de los protagonistas de la jornada. «La fe ha movido montañas. Porque ha sido la fe, la fuerza, el coraje, la voluntad de esos 33 mineros, de sus familiares, de los rescatistas, del Gobierno y de todos los chilenos los que han hecho posible este milagro», afirmó el mandatario ante decenas de cámaras de televisión del mundo.
Tras pedir que las iglesias del país hagan repicar sus campanas cuando sea salvado el primer minero, el mandatario sostuvo que, calculados los tiempos que cada rescatado tarde en subir a la superficie, la tarea completa debería demorar entre 24 y 48 horas. «Hemos cumplido con lo prometido», subrayó antes de que se iniciara el primer descenso de la cápsula.
Piñera, que dedicó parte del día a recorrer el yacimiento con la primera dama, Cecilia Morel, y realizó declaraciones en español e inglés, «hipotecó» su imagen a favor del rescate, consciente de los créditos que le deparará en caso de que la operación sea exitosa.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, admitió que se detectó una filtración de agua en la vía que iba a atravesar la cápsula, aunque no debería representar un riesgo. «La gente de aquí habla de la mina como un ser vivo, como si tuviera alma, como si hubiera una mujer ahí escondida, y de hecho ayer hablaban en un lenguaje casi poético, que la mina estaba llorando, que la mina estaba llorando porque los iba a perder, porque iban a salir, porque no había podido retenerlos», afirmó al respecto.
Anoche estaba todo dispuesto para que descendiera el coordinador de las tareas desde el interior de la mina. Una vez en el refugio, el primer obrero subiría a la superficie de inmediato. Estaba previsto que los primeros mineros en ser izados serían los más hábiles, luego los más débiles y, finalmente, los más fuertes. Florencio Ávalos, Mario Sepúlveda, Juan Illanes y el boliviano Carlos Mamani (único extranjero) iban a ser los primeros en llegar a la superficie.
Ávalos, cuya imagen dio la vuelta al mundo cuando el 22 de agosto asomó su rostro a una cámara de video para demostrar que los trabajadores accidentados estaban vivos, iba a describir detalladamente lo que viera a través de la rejilla de la cápsula, una información que los técnicos consideran de vital importancia para el desarrollo de todo el operativo.
Traslado
Apenas emerjan del ducto, los supervivientes serían retirados de la cápsula -que ya había sido probada por socorristas sin que se detecten problemas- e inmediatamente llevados a un hospital móvil para revisar su condición clínica y psicológica.
El plan prevé un momento de reencuentro con un selecto grupo de familiares, antes de partir en helicóptero hacia un hospital de la ciudad de Copiapó, cercana a la mina, que esperaba a sus héroes con festejos.
«La ciudad de Copiapó responde espontáneamente, y seguramente, cuando salga el último minero, vamos a activar un plan de celebraciones», afirmó el alcalde de la ciudad, Maglio Cicardini, al Canal 13 de la televisión local.
A pesar del optimismo, el margen de error no es menor en tan compleja operación. La cápsula podría quedar atascada con uno de los mineros en el ascenso de los 622 metros, debido al largo de la jaula, desviaciones o posibles desmoronamientos al interior del ducto, que sólo fue reforzado parcialmente.
La cápsula está equipada con un arnés para sujetar a los mineros, un tubo de oxígeno y un micrófono. El casco del minero tiene altavoces para una permanente comunicación en el ascenso con el equipo de rescate que lo aguarda en la superficie.
Si la jaula llegara a quedar trabada, posee un sistema de emergencia para que el minero active su desmontaje en dos, lo que implicaría que el hombre pueda regresar al fondo de la mina en una parte de la cápsula y apoyado en un sistema hidráulico.
En caso de que fallara este plan, el equipo de rescate deberá remover el resto de la cápsula que quedó atrapada en el ducto y que podría ser reemplazada por una más pequeña para continuar con las labores.
El rescate era seguido con atención por el mundo entero. «Aunque falta mucho para que ese rescate concluya y queda trabajo arduo por delante, oramos para que, con la gracia de Dios, los mineros puedan salir a salvo y regresar pronto a sus familias», afirmó el presidente Barack Obama en un comunicado.
«También nos enorgullecen todos los estadounidenses que estuvieron trabajando con nuestros amigos chilenos en el terreno para hacer todo lo posible a fin de que los mineros regresan a casa», agregó.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA



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