26 de agosto 2010 - 00:00

Empresarios almuerzan en alerta

El «día después» entre los empresarios estuvo marcado por un evento que estaba previsto desde hace varias semanas, pero que sin que sus protagonistas pudieran preverlo sirvió para hacer un balance de lo sucedido el martes en la Casa Rosada: en la sede de la Cámara Argentina de la Construcción se reunió el «Grupo de los Siete» (en realidad, de los seis) y allí fue inevitable conversar sobre el caso Papel Prensa y los embates de Moyano.

El dueño de casa, el titular de la Cámara de la Construcción, Carlos Enrique Wagner, fue uno de los centenares de empresarios y dirigentes empresariales que no aceptaron el convite del Gobierno para escuchar en vivo la larga alocución de la presidente Cristina de Kirchner. Lo propio habían hecho Jorge Brito (ADEBA) y Héctor Méndez (UIA); a Hugo Biolcati (Sociedad Rural) ni lo habían convocado, obviamente. La incomodidad pudo producirse con Carlos de la Vega (Cámara Argentina de Comercio) y Adelmo Gabbi (Bolsa porteña), los dos únicos miembros del «G-7» que se vieron en la Rosada. Seguramente para evitarse el mal momento, Gabbi envió al vicepresidente Horacio Fargosi y faltó a la cita.

Según los participantes del almuerzo, el tema Papel Prensa ocupó apenas una parte del encuentro, y coincidieron en que lo anunciado fue mucho menos grave que lo que indicaban las versiones previas. Los empresarios consideraron hasta alentador que la Presidente hubiera decidido ir al Congreso y a la Justicia por este tema, y no tomar medidas «manu militari» que habrían preocupado mucho más que lo que finalmente sucedió.

El resto del encuentro fue dedicado por los empresarios a los temas de la coyuntura que más los preocupan por estas horas, léase lo ocurrido frente a las plantas de Siderar y la posibilidad de que el insuceso se repita con bloqueos a otras empresas que mantengan algún tipo de enfrentamiento con el Gobierno. También se conversó sobre la posibilidad de que el Senado convierta en ley a principios de octubre el 82% móvil a las jubilaciones y los efectos (negativos, según los empresarios) que tendría esa medida sobre la economía del país. Desde ya, hubo quejas casi unánimes respecto de los reclamos salariales que vienen soportando algunos sectores (en especial, los servicios) y la posibilidad de que algunos de los gremios más importantes exijan la reapertura de paritarias que cerraron con aumentos de alrededor del 20% antes de que otros pactaran subas de hasta el 38% (como los visitadores médicos).

Brito trajo a la mesa la preocupación de los banqueros por la reforma del sistema financiero que también está en el Congreso (en la Comisión de Finanzas: hay tres proyectos y el que más potable les resulta a los hombres del mercado es el del diputado por el PRO Federico Pinedo).