En el Gobierno apuestan a erosionar paro y cierran filas

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• PEÑA, VIDAL Y LARRETA PIDEN MÁS DIÁLOGO A LA CGT
Quieren preservar a Macri del conflicto y que gobernadores compartan costo político. Buscan ligar medidas sindicales con año electoral.

En la Casa Rosada están dispuestos a dejar correr el paro docente y apuestan al desgaste de la protesta a través del descuento de los días de huelga. La mesa política del Gobierno considera que cada gobernador de provincia deberá pagar el costo político del paro que impedirá el inicio de clases. Ayer, además, el Gobierno le reclamó "diálogo" a los gremios de la CGT que manifestarán la semana que viene y amenazan con anunciar también un paro, a los que les endilga tomar medidas en sintonía con el calendario político. Comenzó el año electoral y, en la sede del Poder Ejecutivo, aseguran que Mauricio Macri se mantendrá al margen del conflcito docente: no quieren sumergir al jefe de Estado en una crisis ajena, más teniendo en cuenta que un eventual llamado a paritaria nacional no tendrá beneficios políticos para el oficialismo. "El año pasado la Nación intercedió para garantizar el inicio de clases y Mauricio no lo capitalizó políticamente. Los que salen ganando son los gobernadores, no nosotros. Es hora de compartir los costos. Además no tiene sentido que fijemos un piso porque muchas provincias no podrían pagarlo", explican desde Casa Rosada.

El Poder Ejecutivo Nacional asegura que veía venir el conflicto desde fines del año pasado y que están dispuestos a mantenerse firmes, sin paritaria nacional. En el Ministerio de Trabajo de la Nación cuentan con el descuento de los días de paro como principal herramienta para erosionar la protesta.

Por eso el Gobierno cerró ayer filas de cara a la conflictiva semana del 6 de marzo, con paro docente a nivel nacional y marcha de la CGT. Marcos Peña, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta se mostraron juntos tras la reunión de gabinete ampliado que se realizó en el Centro Cultural Kirchner (CCK) de la Capital Federal, para reclamar una mesa de diálogo con los gremios como mecanismo para solucionar los reclamos salariales.

El jefe de Gabinete de Ministros se encargó además de confirmar que no habrá convocatoria para una paritaria nacional docente y sobre la movilización del martes de la CGT, Peña dijo que "no sabemos de razones objetivas para convocar a un paro". El Gobierno redobló la apuesta y le pidió al triunvirato de la central obrera que la política electoral no se mezcle "con la agenda de trabajo que tenemos que hacer en conjunto". Rápidamente los sindicalistas le replicaron (ver nota pág. 11).

Peña insistió con "el diálogo" y pidió que en 2017 "no se altere esa vocación por ser un año electoral" y "sería algo muy malo para este proceso de recuperación económica, de generación de trabajo, y de salir adelante en un país que necesita que todos tiremos para el mismo lado". Acerca de la movilización de la CGT, señaló que "lo que pedimos para este tiempo de la Argentina es honestidad intelectual y compromiso con la recuperación y el crecimiento que necesitan los trabajadores". Para blindar a Vidal, el oficialismo bonaerense movió también a los intendentes. Martiniano Molina (Quilmes) aseguró que "este Gobierno dejó en claro desde que asumió su interés en mejorar la educación con acciones concretas y nuevas medidas anunciadas por Mauricio y María Eugenia".

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