7 de marzo 2023 - 00:00

En medio de la tormenta, el presidente israelí avizora un pacto sobre la reforma judicial

OBJETIVO. El plan promovido por el gobierno de Benjamin Netanyahu.
OBJETIVO. El plan promovido por el gobierno de Benjamin Netanyahu.

Jerusalén - El presidente israelí, Isaac Herzog, afirmó ayer que un consenso sobre el plan de reforma judicial del Gobierno podría ser inminente, lo que provocó una fuerte suba de los mercados, a pesar de que no había señales inmediatas de un acuerdo entre el Gobierno y la oposición.

Las protestas contra la reforma continuaron y los medios de comunicación locales difundieron una carta de 10 exjefes de las fuerzas aéreas al primer ministro Benjamin Netanyahu, en la que advirtieron de la amenaza “grave y tangible” que supone el plan de revisión judicial, un día después de que reservistas dijeron que no se presentarían a los entrenamientos en protesta.

Si bien el de presidente es un cargo ceremonial, Herzog convocó a 100 jefes de autoridades para una reunión de emergencia destinada a encontrar una solución a las propuestas que han dividido al país y provocado protestas.

“Estamos más cerca que nunca de la posibilidad de un esquema acordado. Hay acuerdos entre bastidores sobre la mayoría de las cosas”, dijo Herzog en un comunicado, sin dar detalles.

Herzog dijo que ahora dependerá de los líderes de la coalición gobernante y de la oposición “poner al país y a los ciudadanos por encima de todo” y aplicarlo, añadiendo que su plan puede aplacar a ambas partes.

Los jefes de la oposición, Yair Lapid y Benny Gantz, emitieron una declaración conjunta en respuesta, elogiando los esfuerzos del presidente por alcanzar un consenso, pero exigiendo que Netanyahu detenga el proceso legislativo para permitir un “diálogo honesto y efectivo”.

“Israel está al borde de una emergencia nacional y Netanyahu se niega a parar”, escribieron en Twitter.

Netanyahu no respondió inmediatamente a los esfuerzos de Herzog.

El plan de reforma judicial, que ya ha recibido la aprobación parlamentaria inicial, daría al Gobierno mayor influencia en la selección de jueces y limitaría el poder del Tribunal Supremo para revocar leyes.

Los detractores de los cambios previstos en la ley afirman que Netanyahu, que está siendo juzgado por cargos de corrupción que él niega, está adoptando medidas que perjudicarán los equilibrios democráticos de Israel, permitirán la corrupción y provocarán el aislamiento diplomático.

Sus defensores afirman que los cambios son necesarios para frenar lo que consideran un poder judicial activista que interfiere en la política.

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