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En subtes, debuta tensión por libertad sindical
El gremio que conduce Roberto Fernández, integrado a la CGT de Hugo Moyano -de peso estratégico en el esquema del camionero- convocó para el viernes 12 a comicios de delegados, proceso que es resistido por grupos opositores, en algunos casos ligados a partidos de izquierda.
El viernes, esa pulseada llegó al despacho del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en forma de pedido expreso para que suspenda la votación. Los que impugnan, rivales de la UTA de Fernández, denuncian «anomalías» y amenazan con un paro si no se prorroga la elección.
De fondo, en un terreno agitado desde hace años, se perfila el debate sobre libertad sindical que se reabrió luego con la resolución del máximo tribunal, que tomando como caso testigo el sector de personal civil de las FF.AA., abrió la puerta para la elección de delegados sin gremio.
Con demora, el proceso electoral estuvo precedido por una intentona del oficialismo de la UTA por desconocer a los delegados electos dos años atrás. Ese operativo fracasó. Subtes es, desde hace años, un sector crítico y disidente para la conducción de Fernández.
Es más: el 12 de mayo pasado se trató de realizar los comicios, pero por enfrentamientos y tironeos tuvieron que suspenderse, en aquella ocasión por una resolución de la cartera laboral.
Ahora, sin embargo, irrumpe un condimento adicional: algunos de los delegados díscolos, que pertenecen a UTA, pero no responden a la conducción nacional, se ilusionan con escindirse de ese gremio y se consideran, en ese proceso, amparados por el fallo de la Corte.
En ese contexto, la UTA convocó a elecciones que los delegados de subtes, mayoritariamente opositores a Fernández, desconocen. «Está plagado de irregularidades: quieren modificar el sistema de elección y reducir la cantidad de delegados», explicó, anoche, Gastón Reyes, uno de los dirigentes que impugnó el llamado a elección.
Desde la UTA, en tanto, anoche se explicó que el mecanismo de votación es el estipulado por la carta orgánica del gremio y se atiene a las disposiciones vigentes.
No es, claro, lo que afirman los opositores que plantean varias objeciones:
c No se respeta la modalidad de elección por establecimientos, según lo estipulado en el CCT UTA-Metrovías (por líneas y talleres de material rodante), tal como se viene realizando en los últimos 14 años, sino que divide la votación en 35 núcleos diferentes, cuando históricamente se repartió en 10: las seis líneas más los 4 talleres.
c No otorga, dicen los críticos, la cantidad de delegados que estipula la Ley de Asociaciones Sindicales, en su artículo 45, en función de la proporción mínima que se establece en relación con los trabajadores empadronados. En la actualidad, la cifra de delegados oscila en los 50; con el nuevo esquema, sostienen, bajaría a 40. En los subtes, hay unos 4.000 trabajadores. Además, objetan, restringe la representatividad de los electos. A la espera de la intervención del Ministerio de Trabajo, los delegados opositores a UTA se preparan para paralizar los subtes, para lo cual planean asambleas durante la semana y, si el viernes no se prorroga la votación, decidirían una medida de fuerza.


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