6 de agosto 2010 - 00:00

Entre risas, Daulte señala vicios nacionales en “Proyecto vestuarios”

Javier Daulte creó dos montajes diferentes: «Vestuario de hombres» (en la foto) y «Vestuario de mujeres». Ambos comparten varios puntos de conflicto; lo que cambia es la manera de encararlos, según el sexo de que se trate.
Javier Daulte creó dos montajes diferentes: «Vestuario de hombres» (en la foto) y «Vestuario de mujeres». Ambos comparten varios puntos de conflicto; lo que cambia es la manera de encararlos, según el sexo de que se trate.
«Proyecto vestuarios». Dram. y Dir.: J .Daulte. Int.: H. Díaz, M. Pozzi, W.Prociuk, J. Berthold, W. Jakob, F. Buso, J. Calviño, G. Chendo, J. Grandinetti, J. Niklison, E. Rodríguez, D. Basso, E. Carricajo, V. Correa, M. Marull, P. Marull, L. Paredes, A. Pauls, M. Peidro, D. Zanolli, M. Zanotta. Esc.: A. Leloutre. Vest.: M. Polski. Ilum.: G. Córdova. (Espacio Callejón).

La intimidad de un vestuario deportivo pone al desnudo -en sentido literal y figurado- a los integrantes de dos equipos argentinos que están a punto de jugar, en Hungría, la final del campeonato internacional de «Lacrosse» (deporte muy popular en varios colegios y universidades de EE.UU., pero prácticamente desconocido por estas latitudes).

El dramaturgo y director Javier Daulte creó dos montajes diferentes («Vestuario de hombres» y «Vestuario de mujeres») que se espejan entre sí, ya que ambos desarrollan la misma situación y comparten, además, varios puntos de conflicto. Lo que cambia es la manera de encararlos, dado que en uno y otro caso se perciben conductas y estrategias de comunicación fácilmente atribuibles a cada sexo.

Antes y después de salir a la cancha, ambos equipos se entregan a una vorágine de gritos, risas, sudor, olores desagradables, manoteos bajo la ducha, rivalidades explosivas, agravios al más débil, escarceos homosexuales, bromas de dudoso gusto y charlas «de baño» alegremente promiscuas.

El elenco masculino exhibe su eventual desnudez con gracia y desparpajo, pero por otro lado hace gala de un gran compromiso físico en las escenas de violencia, en los atropellos provocados por el exceso de testosterona y en ese jugueteo -propio de cachorros- que lleva a estos deportistas a tocar permanentemente los cuerpos de sus compañeros.

La acción dramática tiende a atomizarse en breves episodios dramáticos que muy pocas veces trascienden lo anecdótico, pero que al menos dejan entrever el lado más oscuro de la idiosincrasia argentina.

Las actuaciones resultan verosímiles, salvo cuando a algunos de estos varones (orgullosos de su virilidad) se les da por llorar muy ostentosamente. Fuera de este señalamiento, el elenco transmite una gran cohesión y energía grupal. Es digna de destacarse la inefable dupla de «veteranos» que integran Marcelo Pozzi y Héctor Díaz.

El equipo femenino, por su parte, tiene a su favor un mayor número de peripecias, algunas de ellas muy cómicas como las protagonizadas por Aneska (Elisa Carricajo), una húngara que resulta más tramposa que todo el equipo argentino junto.

El rico entramado de conflictos individuales y grupales de este montaje permite que se instale en escena un sostenido clima de complot, desconfianza y rebeldía. Esto hace que la acción fluya con mayor dinamismo.

Las conversaciones femeninas suelen ser más complejas y enroscadas que las de los hombres, lo que aquí redunda en una dramaticidad más sinuosa. Mientras ellos anteponen la acción a las palabras (pecando quizás de impulsivos y de previsibles), ellas dudan, se consultan entre sí y dan mil vueltas antes de tomar una decisión, sin que les tiemble el pulso a la hora de competir con sus compañeras (por un hombre, por un puesto).

Son mujeres que sueñan, se enamoran, consultan el I Ching y se deprimen fácilmente ante la falta de certezas. Aunque también son capaces de emular al equipo masculino en su inclinación a la xenofobia, a medrar con el engaño, a practicar el robo como «travesura» y a descreer de la ley y de la autoridad.

Más allá de las risas que provocan muchos de sus trances, «Proyecto vestuarios» es un claro llamado de atención sobre varios vicios nacionales.

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