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Entre temblores, el PJ se junta con guiño a Cristina
Eduardo Fellner
Dos horas y media después, tras el discurso incendiario de Cristina de Kirchner, la juntada tenía día y horario -el atardecer del martes que viene-, pero con anexos no con-
templados: la intensidad de la disputa que irradia de la cima del Gobierno, las intrigas en torno al gabinete cristinista y, como dato periférico, la irrupción de un actor incómodo como Luis D'Elía.
El martes, un malón de gobernadores desfiló frente a Cristina de Kirchner para firmar una refinanciación de deuda de sus provincias. Un poco de agua en el desierto financiero para varias administraciones que, por efecto del conflicto con los buitres, tuvieron que cancelar la colocación de deuda para cubrir sus déficits, programar el cierre del año salarial que se proyecta inquietante y, en particular los que son candidatos, fondear algunas obras electorales.
El gesto de reunir al PJ, que votó autoridades por dos años en mayo último, es un reflujo del protagonismo público que tuvieron, mediante actos, distintos clanes K. Por eso, sin agenda operativa, se planeó un encuentro para, como dato central, emitir un guiño de respaldo a la Presidente en medio de la pulseada con los holdouts que se magnificó a tironeos con EE.UU. y Alemania.
El club de gobernadores del PJ, donde anidan dos candidatos declarados, Daniel Scioli y Sergio Urribarri, y uno en ciernes, Juan Manuel Urtubey, ha ensayado a instancias de Fellner y José Luis Gioja, con Juan Carlos Mazzón como embajador de la Casa Rosada, gestiones para ensanchar el número de socios, siquiera condicionales, del peronismo K. Los dos intentos más firmes se frustraron.
La "famiglia" peronista anota otra derrota: más allá de celos puntuales, el PJ había celebrado la entronización de Jorge Capitanich como jefe de Gabinete como uno de los propios. La potencial salida del chaqueño, y el desgaste que sufrió en este tiempo, se sintió como un daño al PJ. La mayoría de las hipótesis les huelen mal: que Axel Kicillof tome la "suma del poder" como sucesor de Capitanich o que Alicia Kirchner ocupe esa butaca se traduce en el dialecto del PJ territorial como malos indicios. Por contraste, agrada la variable Julián Domínguez.
No fue tomado como una buena señal la designación de Rubén Pascolini en la Secretaría de Acceso al Hábitat, por su vínculo con D'Elía, dirigente que no ahorra críticas a buena parte del PJ.

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