Según estos resultados, el líder del conservador Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) obtuvo un 51,8% los votos, en una jornada en que la población turca celebró las primeras elecciones presidenciales directas de su historia.
Erdogan se pronunció ante sus seguidores en Estambul. "Hoy nuestra nación ha expresado su voluntad en las urnas", clamó.
Tras confirmar su victoria, el jefe de Estado electo se trasladó a rezar a la mezquita Eyup Sultan de Estambul, un gesto de fuerte simbolismo de cara a la parte de la población celosa de mantener a rajatabla el carácter laico del Estado. La mezquita fue edificada por deseo de Mohamed II, el conquistador de Constantinopla, y a ella se dirigían a orar los nuevos sultanes antes de asumir el poder.
Su principal rival político fue el candidato conjunto de los opositores CHP (socialdemócrata) y MHP (derecha), Ekmeledín Ihsanoglu, quien obtuvo un 38,5%. En tanto, el candidato del pequeño partido prokurdo HDP, Selahatín Demirtas, se hizo con un 9,8%. La participación fue del 74%.
Las de hoy fueron las primeras elecciones en que los turcos pudieron elegir directamente al jefe de Estado, que asumirá su mandato el 28 de agosto. El cargo es básicamente ceremonial, pero eso podría cambiar en el futuro.
Erdogan, de 60 años, gobierna Turquía desde 2003 como primer ministro. Los estatutos de su partido AKP no le permitían presentarse a un cuarto período como jefe de Gobierno. Sus críticos temen que amplíe sus poderes como presidente e impulse la islamización del país.
Consciente de eso, el premier saliente abogó "de todo corazón" por "un período de reconciliación" nacional al proclamar su triunfo anoche ante sus seguidores.
Erdogan ya ha anunciado su intención de elaborar una nueva Constitución y dejó claro que como presidente utilizará al máximo las facultades que le otorga la actual Constitución.
Si bien el presidente saliente, Abdulá Gül, al igual Erdogan uno de los fundadores del partido gobernante AKP, limitó sus funciones, la Constitución otorga un considerable poder al jefe de Estado. Por ejemplo, sus decisiones no pueden impugnarse judicialmente.
La oposición acusó a Erdogan de utilizar recursos estatales para su campaña. También fue criticada la emisora de televisión estatal TRT, que dio a Erdogan mucho más tiempo de aire que a sus contrincantes. Ihsanoglu, de 70 años, criticó ayer ese aspecto. "La campaña se llevó a cabo en condiciones injustas y desiguales", denunció tras depositar su voto.
Ayer estaban llamados a sufragar unos 53 millones de ciudadanos, además de los 2,8 millones de turcos con derecho a voto que viven en el extranjero, quienes pudieron participar en la votación por primera vez.
Erdogan, cuyo lema de campaña fue por una "nueva Turquía", tendrá que abandonar la presidencia del AKP, según prometió.
| Agencias DPA, EFE, AFP, Reuters y ANSA, |
y Ámbito Financiero


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