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“Es insólito que haya impuestos a la tecnología”
Alec Oxenford, CEO de OLX, cree que la Argentina logrará recién en 10 o en 20 años el potencial de internet que ya alcanzaron otros países más desarrollados, como los Estados Unidos.
OXL sigue la misma política que impuso Google: ofrecer un ambiente laboral confortable para los empleados. Hay un espacio de relajación con plasma, juegos electrónicos y sillones para que los profesionales descansen y hasta se tomen una siesta.
Periodista: Es un sobreviviente de la burbuja de las punto com. ¿Cómo hizo para salir airoso de semejante crisis?
Alec Oxenford: No sé si airoso, porque recibí unas cuantas cachetadas con esa crisis. En aquel entonces, estaba al frente de Deremate y logré sobrevivir, y luego decidí vender. Fue una situación límite inesperada. Tuvimos que achicarnos, despedir empleados. Muchos empresarios no tuvieron el coraje para seguir y dejaron morir a sus empresas. El 95% de las compañías de aquel entonces no sobrevivió al estallido de la burbuja. De 42 empresas online de clasificados en América Latina, luego de la crisis sólo quedaron dos, Deremate y Mercadolibre, y eso que se trataba de empresas muy grandes de la talla de UOL.
P.: A pesar de que luego decidió vender Deremate, nunca abandonó el negocio online...
A.O.: No, fundé otras empresas, pero siempre en internet. Mi última creación fue OLX, en 2006, junto a mi socio Fabrice Grinda. En aquel momento, notamos que los anuncios en papel estaban declinando en los Estados Unidos mientras los de la web crecían. Detectamos una oportunidad de negocio y decidimos subirnos a esa ola y proyectar una compañía global.
P.: ¿Cuál es el nivel de desarrollo de internet en la Argentina en comparación con países desarrollados?
A.O.: En el uso de internet no está tan atrasado, pero sí en el mercado publicitario online, que está completamente subdesarrollado. En Brasil, el mercado publicitario de la web es 20 veces más grande que el de la Argentina. El mercado local es irrelevante para nuestra empresa, representa sólo un 1,5% de nuestro negocio. También es necesario actualizar las leyes en materia de internet. El punto clave es que se definan las responsabilidades de los diferentes actores en internet. Muchos jueces no entienden de internet, y entonces, ante la falta de legislación, no saben cómo fallar en casos de fraude online.
P.: ¿Qué hace falta para que la Argentina alcance el potencial de internet que sí lograron los países más desarrollados?
A.O.: Es necesario que se baje el precio del acceso a banda ancha y el de las computadoras. Es insólito que la Argentina tenga impuestos a la tecnología y trabas a la importación. En otros países como Uruguay se subsidia a los consumidores para que accedan a una PC. Todos los argentinos deberían tener la posibilidad de contar con las herramientas que brinda internet, porque es un medio para informarse, comprar y entretenerse. Un apoyo del Estado aceleraría la penetración de internet. Al paso que vamos, el potencial que otros países, como Estados Unidos, ya alcanzaron se logrará recién en 10 o 20 años.
P.: ¿Cuál es la clave para lograr un negocio exitoso en internet?
A.O.: La misma que en la vida real. Es muy importante detectar permanentemente las posibilidades de negocio. Muchos se equivocan en enfocarse sólo en lo que les gusta como si se tratara de un hobby y no de buscar un negocio. Lamentablemente, en la Argentina no hay un modelo de empresario en el que uno pueda inspirarse, la mayoría de los que tienen mucha plata en este país la hizo con dinero del Estado y no compitió, lo cual es una vergüenza. Los nuevos empresarios argentinos tenemos que buscar ejemplos fuera del país.
P.: En el mercado hay una creencia que afirma que los volúmenes de facturación en empresas online no son tan elevados como en las compañías offline. ¿Qué hay de cierto?
A.O.: Es un mito, en realidad depende del esquema de negocios que se utilice. El tema es el plazo con el que uno mira los negocios. En la web, el mayor desembolso de dinero es con la inversión inicial y una vez que uno logra posicionar la empresa, el margen de ganancias es muy elevado, más que en las compañías del mundo reales, porque los gastos son prácticamente fijos año tras año. En Deremate alcanzamos una facturación anual de u$s 150 millones. Con OLX los ingresos los obtenemos por publicidad porque se trata de una web 2.0. Este tipo de modelo de negocio, a diferencia de las 1.0, presta servicio gratuito, pero casi no tiene costos, porque el contenido lo generan los usuarios, no necesitamos editores escribiendo, y usamos software gratuito. Además, no tenemos que invertir casi dinero en marketing porque hoy la clave es estar bien posicionado en Google.
P.: ¿En qué medida se achican los costos en una empresa del tipo 2.0 con respecto a las que aún cobran por el servicio?
A.C.: Se achican un 80%, pero también disminuyen en gran medida los ingresos, porque una cosa es cobrar por transacción y otra cosa es cobrar por publicidad. El modelo publicitario es más reducido. Pero este tipo de web permite una expansión mundial con una inversión relativamente baja. Para iniciar OLX, por ejemplo, sólo invertimos u$s 500.000 y luego buscamos capital fuera de la Argentina por u$s 28 millones, para lograr la expansión internacional, y la empresa se convirtió en un holding norteamericano.
P.: ¿Cómo impactó la crisis financiera internacional en el negocio de clasificados online?
A.O.: El impacto en el sector de clasificados online fue positivo porque muchos consumidores tuvieron que achicar sus gastos y se volcaron a comprar artículos usados y migraron de los servicios pagos a los gratuitos, algo que abunda en internet. Además, con la crisis, muchos usuarios se sumaron a la web porque en materia de entretenimiento es más económica que cualquier otra opción de esparcimiento que se encuentra en la vida real. En el caso de nuestra empresa, en los últimos 16 meses crecimos un 200% en términos de facturación. Igualmente, para las empresas que estaban naciendo, 2009 fue un año muy difícil.
P.: Muchos empresarios se quejan de la falta de compromiso de los jóvenes a la hora de trabajar. Sin embargo, la mayoría de sus empleados son menores de 30 años. ¿Usted por qué los prefiere?
A.O.: Creo que aquellos a los que les cuesta comprender a la juventud tienen una mentalidad muy cerrada. Para mí es indispensable contar con jóvenes en mi empresa porque la tecnología es joven. Son capaces de crear cosas totalmente nuevas porque todo lo cuestionan, no tienen registro de malas experiencias, por eso son más audaces. Es natural que si el objetivo de una empresa es estar a la vanguardia, sus empleados sean jóvenes.
Entrevista de Marcela Pagano


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