“Españolistas” ven “cortina de humo” en secesión catalana

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Barcelona - Los dos partidos «españolistas» que compiten en las elecciones de Cataluña del próximo domingo, el Popular (PP) y Ciutadans, al que las encuestas otorgan un ascenso, sostienen que el presidente catalán, Artur Mas, inventó una «cortina de humo» para tapar sus recortes por el desequilibrio fiscal de esa rica región del noroeste de España.

El PP, que mantiene un piso electoral en las comunidades autónomas pese a que las encuestas marcan una crisis de popularidad de Mariano Rajoy, sólo crecería un escaño, según algunos sondeos, pero podría superar al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y arrebatarle la segunda posición, muy disputada también con Esquerra republicana de Catalunya (ERC, independentista de izquierda). Si accediera al segundo lugar, sería un golpe simbólico, ya que junto con el País Vasco, Cataluña fue siempre una plaza imposible para el conservador PP. En cambio, el PSOE agravaría su debacle en el que fue desde el retorno de la democracia un bastión electoral.

En cambio, Ciutadans, partido de centroderecha surgido hace seis años desde una plataforma de intelectuales, aumentaría, según las encuestas, de los 3 escaños actuales hasta los 6 u 8 en las elecciones del próximo domingo.

No obstante, el alza del PP y Ciutadans los dejaría todavía lejos de la posibilidad de bloquear en el parlamento regional el proceso independentista, que es apoyado por el partido de Artur Mas (Convergencia i Unio, centroderecha), ERC y otras formaciones de izquierda, que crecerían.

El proyecto de Mas de un referendo sobre la independencia de Cataluña en los próximos cuatro años es «una cortina de humo formidable sobre su gestión económica que avanza además en el objetivo político de los nacionalistas, que es la independencia», dijo el vocero de Ciutadans, Jordi Cañas.

En sus dos años de Gobierno, Mas ha realizado recortes, especialmente en sanidad y educación, en Cataluña, la región española más endeudada, con un total de 42.000 millones de euros.

Cañas negó que los recortes se deban al «expolio fiscal» como dicen desde las filas nacionalistas que se lleva a cabo desde España, sino a la forma de gestionar el dinero.

«El déficit fiscal es inherente a cualquier país y está en función de la renta de las personas», que en Cataluña es mayor que en otras regiones, respondió Cañas.

Lo que sucede, añadió, es que Cataluña «se gasta al año 190 millones de euros en política lingüística (fomento del idioma catalán)» y un total de «2.500 millones en la llamada construcción nacional, que consiste en las «embajadas» en el extranjero, organismos y medios de comunicación públicos».

Crítica

El modelo de financiación que Mas considera desfavorable para Cataluña y lo quiere cambiar por una fiscalidad propia «era bueno en ciclo económico normal y la crisis evidenció que tiene serios problemas, no sólo para Cataluña, sino para todas las comunidades autónomas».

Cañas criticó que CIU «está llevando a la gente a convertirse en independentistas fundamentados en una mentira» pues «salirse de España es salirse de Europa, y eso tiene un gran costo económico».

Así explica que del 15-20% de catalanes que en las encuestas de hace dos años se declaraban independentistas se haya pasado a un 57% en los últimos sondeos, un 6% más que hace seis meses.

A su juicio, cuando pase la crisis gran parte del sentimiento independentista se evaporará.

El PP en Cataluña también reconoce «elementos de injusticia en el modelo de financiación, pero el problema es que a CIU no le interesa revisarlo, sino plantear la independencia fiscal de Cataluña», según dijo ayer a la agencia ANSA su vocero, Santi Rodríguez.

El PP está basando su campaña en los problemas que, a su juicio, conllevaría la independencia de Cataluña, como el hecho de que los jubilados no cobrarían sus pensiones y los desocupados sus prestaciones.

«Los problemas que habría serían mucho más importantes que los que hay ahora», apunta Rodríguez, «y la gente tiene derecho a saber a qué se enfrenta una Cataluña independiente».

Cuando Rajoy negó conceder a Cataluña una fiscalidad propia como le pidió CIU, se celebró una manifestación multitudinaria el 11 de septiembre en Barcelona a favor de la independencia, una manifestación que tomó al Gobierno central con la guardia baja.

CIU «no nos quiere sacar de la crisis, sino sacarnos de España, cuando lo que Cataluña necesita no es salir de España, sino salir de la crisis», concluyó el vocero del PP.

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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