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Evo Morales también denunció que querían hacerle un golpe hoy
Policías de baja graduación continuaron exhibiendo ayer, en las inmediaciones del Palacio Quemado, en La Paz, consignas contra el presidente Evo Morales.
El presidente boliviano afirmó que no utilizará a las fuerzas armadas para controlar el motín policial y garantizar el orden en las calles porque ése es el «juego» de la oposición de derecha que busca «que haya muertos».
«La derecha está buscando muertos y, compañeros, no vamos a prestarnos a ese juego; vamos a defender este proceso, somos parte de este proceso y vamos a defenderlo hasta las últimas consecuencias», dijo el mandatario tras promulgar un decreto que crea una empresa estatal.
Morales advirtió que «alguna gente está metida ahí con otros afanes» y «usan a algunos hermanos policías para preparar un golpe de Estado y para hacer matar al ministro de Gobierno y para enfrentar a las Fuerzas Armadas».
En tanto, Romero reveló ante periodistas el contenido de una comunicación entre policías amotinados en las que se intercambiaban instrucciones para «limpiar» (matar) al funcionario y «preparar bombas molotov para atacar a los plomos» (efectivos de las fuerzas armadas que custodian el Palacio de Gobierno). «Limpiemos al ministro Romero y generar un golpe de Estado, dicen en el diálogo de la frecuencia» interceptada, aseguró el ministro.
Marcha
Por otra parte, la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, afirmó, sobre la base de informes de inteligencia y reportes de prensa, que el plan para dar un golpe de Estado se denomina «Tipnis» y tenía previsto concretarse entre hoy y mañana, con la llegada a La Paz de una marcha convocada por la Confederación de Indígenas de Bolivia (Cidob).
La manifestación se opone a la consulta previa en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), que desde hace meses es escenario de conflicto entre diversos sectores de comunidades aborígenes que mantienen opiniones enfrentadas acerca de planes de desarrollo para la región. «Están viendo la posibilidad de que el motín pueda articularse a la marcha del Tipnis que llega entre el lunes o martes», denunció la funcionaria.
Dávila añadió que «se señala claramente» que «el plan Tipnis se concrete con el arribo de las columnas indígenas a La Paz y junto a la COB (Central Obrera Boliviana) y los maestros urbanos inicien el día martes las presiones y movilizaciones contra el Gobierno».
El conflicto con los policías amotinados pareció zanjarse ayer por la madrugada, cuando autoridades del Gobierno y representantes sindicales firmaron un acuerdo de ocho puntos destinado a satisfacer las demandas. El documento plantea, en lo esencial, una «agenda de tres puntos»: revisión de la ley del régimen disciplinario y creación de una defensoría del policía, nivelación salarial conforme a la estructura del funcionariado público y jubilación con ciento por ciento del haber mensual. Sin embargo, varios grupos de agentes parapetados en unidades policiales de La Paz y otros departamentos rechazaron el acuerdo, resolvieron no levantar las medidas de fuerza y amenazaron con desconocer la autoridad de dirigentes sindicales.
Agencias Telam, DPA y AFP;
y Ámbito Financiero


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