14 de mayo 2012 - 00:00

Excelente Spalding cercana al pop

«Radio Music Society». Esperanza Spalding. Universal/ Heads Up 7233174.

Quizá sea por la juventud con que Esperanza Spalding alcanzó renombre internacional, por su acercamiento constante a sonidos «no ortodoxos», por relacionarse con músicos de todas partes (por caso, su pianista desde hace años es el santafesino Leo Genovese y ha tocado con Milton Nascimento y con Prince, entre otros), por esa rareza de cantar y tocar el contrabajo en simultáneo, por ser bella, por interesarse por músicas «heréticas» como el hip-hop o el pop. Pero lo concreto es que hay una parte del mundo del jazz norteamericano que no termina de digerir al personaje. Otra parte de ese mismo colectivo (podríamos decir que la enorme mayoría, más si lo pensamos desde el exterior) se obnubila frente a esta joven negra de 27 años, con genes latinos que le permiten hablar en castellano, que ha estado ya algunas veces en nuestro país como parte del grupo de Niño Josele o al frente de su propio proyecto.

Ese respeto que se ha ganado rápidamente, aun en su heterodoxia, es el que ha permitido que figuras legendarias como Joe Lovano, Jack DeJohnette o Billy Hart tocaran como invitados en un disco que tiene mucho más de soul, de hip-hop, de funk y de pop que de «jazz químicamente puro». Spaldign se propuso, y logró, que esos y otros músicos ligados al jazz interpretaran músicas a las que no están habituados, entre las que no falta una canción de Stevie Wonder. Y que compartieran el álbum con el grupo más jazzístico de la contrabajista -variable en su formación- y una serie de artistas de diferentes géneros, como Q-Tip, Algebra Blessett, Lalah Hathaway, Gretchen Parlato, Lionel Loueke o la sección de bronces del Memorys American Music Program Ensemble.

Resumiendo entonces: este es un disco impecable que muestra una Spalding más pop y menos jazzera, más cantante que contrabajista, sin prejuicios ortodoxos y que se permite hacer lo que le place.

Ricardo Salton

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