2 de mayo 2011 - 00:00

Feroz respuesta de Gadafi a la muerte de su hijo en bombardeo

La casa de Saif al Arab, hijo menor de Muamar Gadafi, quedó en ruinas tras el ataque de aviones de la OTAN. Partidarios del régimen libio salieron a la calle a clamar venganza por la muerte del joven.
La casa de Saif al Arab, hijo menor de Muamar Gadafi, quedó en ruinas tras el ataque de aviones de la OTAN. Partidarios del régimen libio salieron a la calle a clamar venganza por la muerte del joven.
Trípoli - En medio de versiones encontradas, diversas fuentes confirmaron la muerte del hijo menor y tres nietos de Muamar Gadafi por un bombardeo de la OTAN, lo que desató ataques de partidarios del régimen contra embajadas extranjeras. La inestabilidad y el temor a represalias forzaron a la ONU a evacuar a su personal a Túnez.

Ayer a la madrugada el vocero del Gobierno libio, Ibrahim Musa, anunció que la casa de Saif al Arab, de 29 años, había sido «atacada con potentes medios». Asimismo denunció «una operación cuyo objetivo era asesinar directamente al dirigente del país», y añadió que «el guía y su esposa estaban en la casa», pero no resultaron heridos.

A su turno, la OTAN reconoció haber atacado «un puesto de mando y de control» en la zona, pero no hizo mención a la muerte del joven. Poco después, el obispo de Trípoli, Giovanni Martinelli, avaló las versiones oficiales en una entrevista telefónica con la cadena italiana Sky TG24.

La televisión local anunció anoche que el funeral por el hijo y los tres nietos de Gadafi (Saif, de 2 años e hijo de Mohamed Gadafi; Carthage, de 2 años e hija de Hanibal Gadafi; y Mastura, de 4 meses e hija de Aisha Gadafi) se celebrará hoy en la capital libia. La información fue acompañada con las imágenes de prelados de diferentes confesiones religiosas (católica, ortodoxa, copta y musulmana) rezando ante cuatro cuerpos recubiertos con sábanas.

Objetivo

Desde el inicio de la intervención militar internacional el pasado 19 de marzo, las potencias implicadas en la operación reiteraron que el objetivo del mandato de la ONU es la protección de los civiles. El asesinato de Gadafi no figura, desde ya, en lo que autoriza la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad.

No obstante, el 20 de marzo, el ministro de Defensa británico, Liam Fox, estimó que había «una posibilidad» de que el coronel fuese directamente un objetivo de los ataques.

Este nuevo paso de la OTAN fue duramente criticado por Rusia. El canciller del Kremlin, Serguei Lavrov, señaló que duda de la declaración de la OTAN de que atacar a Gadafi no es parte de su objetivo y consideró que la misión «supone una clara contradicción a la resolución de la ONU que permitía solamente los ataques con el objetivo de proteger a los civiles».

En la misma línea, el presidente venezola-no, Hugo Chávez, calificó las muertes como «una locura estimulada por Estados Unidos» y cuestionó el apoyo de gobiernos europeos a las acciones militares contra Libia, al afir-mar que se dejan arrastrar por la «locura de los yanquis».

El locutor de la televisión oficial clamó «venganza» y los seguidores al régimen se encargaron de llevarla a cabo: la residencia del embajador británico, la embajada italiana, y edificios de Naciones Unidas fueron atacados en la capital, lo que llevó al organismo a evacuar a sus 12 empleados. Como primera medida, el Gobierno británico expulsó al embajador de Libia en Reino Unido, según informó el canciller, William Hague.

Ofensiva

Paralelamente, las fuerzas del régimen emprendieron una violenta ofensiva contra varias ciudades en manos de los rebeldes, con especial foco en Misrata.

El puerto de la localidad petrolera ardía ayer tras intensos bombardeos que causaron la muerte de al menos dos rebeldes por el impacto de un obús, informaron testigos.

«Todavía no podemos ofrecer una cifra global de víctimas, aunque podría haber cientos de heridos», aseguró el vocero de la insurgencia en Bengasi, Yalal Al Galal, quien tachó la muerte de Saif al Arab como «propaganda».

Aviones de la OTAN se escucharon sobre-volando Misrata durante la tarde de ayer, según la organización Shabab Libya (jóvenes de

Libia), que recopila datos sobre la situación en el país con la colaboración de testigos presenciales.

Saif al Arab es el hijo menos conocido públicamente de Gadafi. El dictador tiene un segundo hijo llamado Saif al Islam quien es arquitecto y tiene un alto perfil como presidente de la fundación de beneficencia Gadafi Interna-tional Charity and Development Foundation (GICDF). En 1986, Gadafi perdió una hija adoptiva de un año y medio por un bombardeo estadounidense ordenado por Ronald Reagan.

De acuerdo con un cable filtrado en 2009 por WikiLeaks, Saif al Arab estudiaba en la ciudad alemana de Munich, donde perseguía «inte-

reses comerciales mal definidos» y pasaba «mucho tiempo de fiesta». Otros informes indican que era bien conocido por la policía de Munich por, entre otras cosas, manejar una Ferrari muy ruidosa e involucrarse en peleas en clubes nocturnos para famosos.

El ataque a la vivienda del joven coincidió con una propuesta de alto el fuego por parte del régimen. No obstante, la tregua fue rechazada por el Comité Nacional de Transición (CNT), que nuclea a la cúpula insurgente.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA

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