de Naciones Suramericanas (Unasur) que controló un intento de golpe de Estado, por el cual fueron detenidos tres generales de la Fuerza Aérea.
Los cancilleres de la región llegaron para acompañar un diálogo nacional a fin de terminar con las protestas contra el Gobierno que comenzaron el mes pasado y que se tradujeron en una grave ola de violencia.
Al dar la bienvenida a los cancilleres de la Unasur en el Palacio de Miraflores, Maduro dijo que enfrenta un "golpe continuado" y que el lunes a la noche tres generales que pretendían alzarse fueron detenidos y están a disposición de los tribunales.
"Tengo que sorprenderlos aquí, anoche, tres generales de la aviación que venían siendo investigados fueron detenidos gracias a la poderosa moral de nuestra Fuerza Armada. Tres generales que pretendían alzar la Fuerza Aérea contra el Gobierno legítimamente constituido y ahora están a la orden de los tribunales", señaló.
Maduro denunció además que la oposición camina por los "atajos" de la violencia y que fomenta el caos y la desestabilización con protestas que en seis semanas dejaron 35 muertos y cientos de heridos.
"Hay 35 víctimas que perdieron la vida y todas, todas, todas, caso por caso, es responsabilidad directa de estos hechos violentos que se han dado por llamar 'guarimbas'" (barricadas) levantadas por opositores radicales, remarcó.
Agregó que la oposición abandonó el camino electoral que asumió desde 2006, durante el mandato del fallecido Hugo Chávez, y se dejó "arrastrar hacia el camino del atajo", lo que se expresó, según él, en un movimiento rebelde en la Fuerza Armada.
Hasta el momento, el chavismo negaba cualquier posibilidad de golpe militar y aseguraba que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) estaba totalmente alineada con el Gobierno.
"Esta Fuerza Armada, producto de la conciencia de los militares jóvenes, los tenientes, capitanes, generales, vieron alarmados el anuncio de que están convocando a un golpe de Estado", alegó el presidente.
Además, afirmó que uno de los detenidos tiene "vínculos" con sectores de la oposición, que sostenían que esta semana era "decisiva" para la situación política del país.
"Lamentablemente la carrera de estos oficiales la han perdido escuchando consejos de quienes quieren destruir la democracia, vendiendo la idea de un descontento popular. ¿Dónde no hay descontento? Siempre habrá protestas, lucha, un paro, sobre todo en la democracia que vive la región. No es el caso de Venezuela, donde hay garantías al derecho a la lucha política y electoral", aseveró.
La oposición, por su parte, pretende hacer llegar sus quejas por una virtual censura a sus referentes en los medios de comunicación del Estado, y por el encarcelamiento de varias de sus figuras principales, acusadas de fomentar un golpe, entre ellos Leopoldo López y dos alcaldes. A esto se suma ahora la posible detención de otra líder del ala más radical de la oposición, María Corina Machado (ver nota aparte).
Maduro afirmó que en Venezuela se ha activado un plan para desestabilizar el país y justificar un golpe, con "más homicidios, desestabilización".
"Si Venezuela fuera desestabilizada, tengan la seguridad, nosotros jamás nos entregaríamos, batallaríamos junto a las fuerzas sociales, militares y políticas, pero Latinoamérica, el Caribe, Sudamérica vivirían un proceso de desestabilización grave, muy agudo. Por eso es muy importante que nuevamente la Unasur se haya activado para acompañar el proceso democrático en nuestros países y ayude a fortalecer el clima de paz", agregó.
Maduro dijo que espera que la Unasur apoye la llamada "comisión de la verdad" que creó la Asamblea Nacional (parlamento), en la que la oposición no participa, para la investigación de este "golpe continuado contra Venezuela".
"Hemos enfrentado 16.270 hechos violentos, ataques. Hay 35 víctimas que perdieron sus vidas. Todas las 35 víctimas son responsabilidad directa de estos hechos de guarimba (protestas)", indicó.
Con todo, las evidencias son de una violencia instalada tanto por fuerzas progubernamentales, los "colectivos" chavistas, como opositoras, y de hecho las víctimas se cuentan en ambos sectores y, aun, entre ciudadanos que no participaban de ningún movimiento.
Maduro afirmó que continuará llamando a que la oposición se incorpore a la conferencia nacional de paz, que planteó para acabar con las protestas, pero que la opositora Mesa de Unidad Democrática se negó a participar.
El presidente recordó que su Gobierno solicitó la visita de la comisión política de la Unasur a comienzos de mes, en Chile.
La misión de la Unasur está conformada por los cancilleres de la Argentina, Héctor Timerman; Bolivia, David Choquehuanca; Brasil, Luiz Alberto Figueiredo; Colombia, María Ángela Holguín; Ecuador, Ricardo Patiño Aroca; Surinam, Winston Lackin, y Uruguay, Luis Almagro, además del venezolano Elías Jaua.
| Agencias DPA, EFE, Reuters y ANSA , y Ámbito Financiero |

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