25 de marzo 2010 - 00:00

Frentistas marqueros vuelven al partido, uno de los 5 legalizados

Néstor Kirchner, Eduardo Sigal, Mario Secco, María José Lubertino
Néstor Kirchner, Eduardo Sigal, Mario Secco, María José Lubertino
El relanzamiento de la transversalidad que realizó Néstor Kirchner, más allá de la incompatibilidad que supone su retorno a la jefatura del PJ, produjo un fenómeno de «antiéxodo» en el Frente Grande, uno de los espacios no «pejotistas» del esquema K.

Ese proceso tuvo su primera escala el último martes, cuando regresaron al FG, que preside Eduardo Sigal, dirigentes que habían abandonado el espacio luego de los sacudones pos alianza con la UCR. En simultáneo, se acercaron referentes autónomos.

En la Casa de Galicia, la Mesa Nacional del FG -partido que en los 90 fundó Carlos Chacho Álvarez- reincorporó a antiguos socios como Mary Sánchez y a Fernando Melillo, como primer pelotón de futuros regresos de otros referentes, en etapa de cierre.

A su vez, otros dirigentes, que no formaron parte orgánicamente del FG, ahora se suman «a la discusión política» en la mesa partidaria, lo que todavía no significa su inclusión formal en el frente, pero supone un estadio de empatía y estrategia compartida.

El caso de más peso, al respecto, es el del intendente de Ensenada, Mario Secco, una figura de perfil curioso: es un radical ex dirigente sindical -de los Municipales-, que llegó a la jefatura comunal derrotando al PJ y se alineó con Kirchner.

María José Lubertino, también de ADN radical y ahora K, se plegó asimismo al elenco del FG. Lo mismo ocurrió con Mario Koltan, en los 70 militante del PC y luego funcionario de José Alperovich en Tucumán. Koltan estuvo, durante 48 horas, al frente del APE.

Allí lo designó Juan Manzur, el ministro de Salud -matancero que llegó al Gobierno vía Tucumán-, pero no resistió la presión de Hugo Moyano, quien pidió su remoción -y logró con una celeridad espasmódica- de la oficina que distribuye los fondos de las obras sociales.

¿Vuelve Chacho? Esa intriga sobrevuela más allá del FG, donde hay diálogo con el ex vice que acaba de dejar su cargo en el Mercosur y regresar a Buenos Aires, por ahora para montar conferencias sobre relaciones exteriores: anteayer hizo una sobre Chile; ahora prepara otra sobre China.

Bloque

El FG ostenta, en tiempos de reformas electorales, un encanto logístico: es uno de los cinco partidos que tiene personería nacional, factor que lo convierte en una ventanilla atractiva de cara a un potencial ensamble electoral con el PJ en el Frente para la Victoria.

Al mismo tiempo, en los últimos meses avanzó en un acuerdo de sectores «progres» no pejotistas donde confluyen el Frente Transversal de Edgardo Depetri y Oscar Laborde, el Partido de la Victoria de Aldo San Pedro, el Frente Martín Fierro y un grupo de intendentes bonaerenses como Francisco «Barba» Gutiérrez (Quilmes), Gustavo Arrieta (Cañuelas), Graciela Rosso (Luján) y, entre otros, Secco.

Esa mesa estuvo reunida con Néstor Kirchner en Olivos y acordaron que avanzarán en el armado de un bloque de respaldo al Gobierno, diferente del PJ pero no antagónico. De allí que el patagónico plantee en sus discursos las ideas de un «peronismo frentista».

El objetivo, explicó Sigal, es trabajar «a favor de la construcción de un sujeto político que sea el eje articulador del espacio no justicialista dentro del kirchnerismo».

De hecho, el FG forma parte, a través de funcionarios, del planeta K. La ministra de Defensa, Nilda Garré, presidió la última asamblea nacional del partido y la diputada Adriana Puiggrós es la vice del partido.

Otro de los frentistas con oficina K es Arnaldo Bocco, integrante del directorio del Banco Central.

Dejá tu comentario