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Fuerte suba de tasas (pero dólar sigue muy demandado)
Mercedes Marcó del Pont
La Badlar de los bancos privados, que es la que se forma diariamente con lo que pagan por depósitos a 30 días de más de $ 1 millón, está en el 14,50%, subió 1,5 punto en una semana y sigue en alza. «Cada vez hay más descuentos de cheques y por primerísima línea se paga hasta un 3% mensual; no hay pesos», comentó el consultor de inversiones Hugo Giganti.
Hay entidades que a los ahorristas de plazo fijo le están pagando un 15% para poder hacerse de dinero y no quedar descalzados ante la demanda de créditos para financiar las tarjetas, particularmente. Esto explica la debacle de esta semana de los bonos que indexan por el CER. El Discount, que fue el papel que se emitió con el canje de la deuda, bajó casi un 5%. Peor les fue a los títulos posdefault, que son de más corto plazo y también ajustan por el índice de precios que mide el INDEC. El Bocon Pr 13 perdió un 7,08% y el Bogar, un 4,90%. El Bocon Pr 13 a estos precios rinde un 32% y el Discount, un 26%. Pero no hay renta en pesos que convenza a los inversores y mucho menos si sus precios dependen de las mediciones oficiales.
Hasta los bonos en dólares fueron víctimas de esta aversión al riesgo que instaló Grecia en los países emergentes. El Bonar X y el Boden 2015 perdieron un 5%. Estos bonos medianos resultaban atractivos por su elevado rendimiento y porque el Gobierno los paga aún echando mano a las reservas. Con estos precios, el retorno de estos papeles en dólares está en un 14,5%, el nivel que tenían hace unos años, cuando Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, era un activo comprador y desató un escándalo por prestarle dinero a la Argentina al 15% a través de los Boden 2015.
No hace falta explicar que la Argentina está en aquel punto de partida y que si desea salir al mercado de capitales a tomar dólares para pagar su deuda, deberá honrar una tasa del 15% anual. El sueño de pagar al Club de París y emitir bonos en dólares, se terminó o, en el mejor de los casos, se postergó para mejores épocas.
Aunque el Gobierno no lo admita, el panorama se le está complicando en demasía y le va a resultar difícil mantener el consumo. Por un lado, tiene el frente interno, donde además de haber tasas de interés más atractivas y financiamiento más caro, los ahorristas están lanzados a buscar dólares. Por otra parte, mientras la Argentina revalúa el peso, Brasil devalúa el real y el país se está quedando sin su mejor cliente.
Al Banco Central mantener el tipo de cambio estable le está costando valiosas reservas que puede añorar en un futuro cercano. Si bien en esta oportunidad vendió tan sólo u$s 30 millones, el Banco Nación tuvo que colocar u$s 100 millones para que el dólar en el Forex-MAE, cierre a $ 4,2070.
Además, la mesa de dinero de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont volvió a intervenir en los mercados de futuro. Fue activo vendedor de los fines de octubre, noviembre, diciembre y febrero. En este último plazo colocó la cantidad más importante de contratos para que el dólar cotice a $ 4,3307. Con este precio bajó el costo de asegurar el precio al 7,43%, casi un punto por debajo del día anterior. Si alguien quiere terminar el año tranquilo y compra dólares al 31 de diciembre, deberá pagarlos $ 4,2650, lo que lleva implícita una tasa de interés del 5,75% anual.
Las reservas del Central están sintiendo estas ventas. Además, disminuyen por las caídas que han soportado en las últimas ruedas, el euro, la libra esterlina y el oro, activos que integran las reservas que en este momento están en u$s 48.365 millones. La estrategia de aplastar al dólar le hizo gastar u$s 2.000 millones, algo que no se entiende cuando por otro lado se prohíbe importar, entre otros materiales, artículos de computación que son novedad y alejan a los argentinos de los avances del mundo.
La venta de dólares que hace el Central alimenta al mercado marginal. El «blue» sigue tranquilo en $ 4,4350 mientras el «contado con liquidación» que se utiliza para fugar divisas está en $ 4,62. Bajó 10 centavos desde el viernes, pero esto no significa que disminuyó la salida de capitales que, por el contrario, sigue encendida.


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