9 de septiembre 2016 - 00:24

Glenda Jackson será el Rey Lear

• LA ACTRIZ VUELVE A ESCENA DESPUÉS DE 25 AÑOS DE DEDICARSE A LA POLÍTICA
La estrella de “Mujeres apasionadas” y “Un toque de distinción”, tras una carrera política de un cuarto de siglo, regresa a los 80 años al teatro en un papel transgénero que es el más desafiante de su vida.

Glenda Jackson. De la política nuevamente a la escena.
Glenda Jackson. De la política nuevamente a la escena.
El Old Vic de Londres se prepara a celebrar el acontecimiento teatral del año: el próximo 25 de octubre, después de un cuarto de siglo de haberse retirado de la actuación, Glenda Jackson volverá a escena para protagonizar "El Rey Lear", de William Shakespeare. Jackson, de 80 años, abandonó el cine y el teatro en 1992 cuando ingresó de lleno en la política. Como representante del Partido Laborista obtuvo ese año un escaño en el Parlamento británico, y cinco años más tarde fue designada secretaria de Transporte y Medio Ambiente del Reino Unido por el entonces primer ministro Tony Blair. Con esa condición, en 1998 visitó la Argentina durante la presidencia de Carlos Menem en el marco de un acuerdo bilateral en el que acompañó a 14 empresarios británicos del transporte, y mantuvo reuniones con funcionarios de entonces, como el secretario de Transporte, Armando Canosa; el ministro de Economía, Roque Fernández; el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Fernando de la Rúa; la secretaria de Recursos Naturales, María Julia Alsogaray; y con el propio presidente Menem.

Pero, desde luego, el público prefiere recordarla en sus grandes actuaciones para el cine, en especial sus películas de los años 70 "Mujeres apasionadas" y "La otra cara del amor" (sobre la vida de Chaicovsky), ambas de Ken Russell; "Dos amores en conflicto", de John Schlesinger, "Un toque de distinción" (la exitosísima comedia con George Segal que duró más de un año en cartel), de Melvin Frank, y "La inglesa romántica", de Joseph Losey. Su última película fue "Terapia de grupo", de Robert Altman, de 1987.

Glenda Jackson, que llegó a inspirarle a Julio Cortázar un cuento casi profético, "Queremos tanto a Glenda", de 1980 (sobre un grupo de fans de la actriz que modifica sus películas mientras ella anuncia su retiro del cine), decidió ponerle fin a su carrera política en las elecciones del año pasado y regresó al show business, aunque en segundo plano: en la BBC hizo un radioteatro basado en una obra de Emile Zola, "Sangre, sexo y dinero", en el que le dio la voz a una matriarca de 104 años, llamada Dedé.

Fue entonces cuando la afamada directora teatral Deborah Warren, que ya ha llevado a escena la obra cumbre shakespeariana "El Rey Lear", le propuso el doble desafío: regresar al teatro por la puerta grande, y en un papel transgenérico que es, históricamente, la piedra de toque de grandes intérpretes ingleses en el último tramo de sus vidas.

Jackson se mostró encantada: "Si yo fuera una bailarina, regresar después de 25 años sería un problema. Pero, siendo actriz, esto es una gloria. Además, ¿qué mejor práctica para interpretar Shakespeare que toda la oratoria que debí estudiar para dar mis discursos en el Parlamento?".

Aunque en los tiempos de Shakespeare era habitual que los hombres interpretaran papeles femeninos, esa tradición se invirtió a finales del siglo XIX, cuando Sarah Bernhardt encarnó al príncipe Hamlet. Los ejemplos, con el paso del tiempo, fueron muchos. Los más recientes registran los casos de Kathryn Hunter, que también hizo al Rey Lear en 1997, y nuestra conocida Nuria Espert , la actriz catalana (y amiga personal de Glenda Jakson) lo interpretó el año pasado.

Las representaciones de la obra se extenderán hasta el 3 de diciembre. Previsiblemente, las entradas ya se encuentran agotadas, y si algún turista se halla en Londres en ese momento podrá conseguir alguna en la reventa. A precios siderales.

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