Gobierno cree que Irán entregará a acusados AMIA

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Lo reveló Burstein después de hablar con Cristina. Obvio: garantizan que habrá juicio justo

Héctor Timerman prolongará su estadía en Nueva York algunos días más a la espera de la reunión que mantendrá con el canciller de Irán, Alí Akbar Salehi, cita que hasta anoche los funcionarios guardaban en un secreto que no justificaron. Se conoce el asunto, ya que lo adelantó Cristina de Kirchner en su discurso del martes en la ONU: una presunta oferta de Teherán de avanzar en la investigación de las responsabilidades de dirigentes iraníes en el atentado a la AMIA. Esa percepción la transmitió también ayer un testigo de las conversaciones discretas sobre esa reunión, el dirigente Sergio Burstein, que encabezó una delegación de víctimas de esa atrocidad cometida en 1994 contra la mutual AMIA. «Esto sólo tiene que culminar con la entrega de los iraníes requeridos y con la única condición de que tengan las garantías de que no van a ser acusados ni condenados si no tienen nada que ver; sin ninguna otra moneda de cambio», dijo ayer desde Nueva York en un franco ingreso en la obviedad, porque nadie reclamaría extradiciones para someterlos a un juicio injusto.

Igual, Burstein describió un esbozo de programa procesal hasta ahora desconocido, porque habló el martes con la Presidente a solas cuando terminó la intervención ante la Asamblea de la ONU. Esto hace presumible que para la charla que mantendrán los cancilleres en las próximas horas se avance en que Irán puede acceder a alguna de las extradiciones pedidas por el juez a cargo de la Unidad AMIA, Rodolfo Canicoba Corral.

Algo resonante se anunciará después de que se realice la cumbre de los dos cancilleres, porque este tipo de reuniones se hacen cuando los acuerdos ya están cerrados y suelen transcurrir por un repaso de la posiciones y una discusión de las comunicaciones que se harán. Lo que se diga disparará las especulaciones acerca de por qué los dos gobierno han avanzado en esto.

Irán busca mejorar sus relaciones con los países de la región y busca aliados en su pelea global con Occidente, que le reprocha el desarrollo de un plan nuclear belicoso. Aplica a eso esfuerzos de su presidente Mahmud Ahmadineyad, que intentó ya ir a la Argentina pero el Gobierno lo frenó por la deuda AMIA. Para la Argentina no es claro el beneficio por el rechazo colectivo que tiene la actitud de Teherán en este punto y su agresión al Estado de Israel, por cuya desaparición aboga frecuentemente.

Ahmadineyad intentó darle algún clima favorable a este acercamiento: «Hubo malentendidos en los lazos de Irán con la Argentina debido a la interferencia y la intromisión de otros», dijo en una conferencia de prensa después de hablar en la ONU, y agregó: «Espero que el diálogo de los dos ministros de Relaciones Exteriores pueda establecer las bases para alcanzar este objetivo de mejores lazos entre los países». «Afortunadamente -agregó-, los argentinos han aceptado la propuesta. Tengo esperanza de que el diálogo entre los dos cancilleres pueda sentar las bases y una agenda para lograr este objetivo». Se refirió a «sostener conversaciones tendientes a alcanzar la verdad» por el atentado de la AMIA y dijo que aspira a que su país «expanda las relaciones» con la Argentina.

¿Creerá Ahmadineyad que los pedidos de Canicoba son un malentendido?

El resultado de este trámite espinoso es lo que el Gobierno va a llevar al Congreso en la primera convocatoria que ha hecho Cristina de Kirchner a que opinen sobre algo los partidos con representación en el Congreso, un ingrediente casi revolucionario en la conducta del Gobierno frente a su propia alianza de Gobierno y a la oposición, a la que no ha consultado nunca en esos términos. Es difícil, sin embargo, que el Gobierno amigue fácilmente a los legisladores argentinos -propios y ajenos- con Irán con una mera consulta.

No hay precisión sobre fecha y lugar de la reunión -que algunos especulaban en Nueva York que puede hacerse mañana-, y por eso Timerman no regresará a Buenos Aires esta noche con la delegación que parte de Boston. El canciller no acompañará a la Presidente tampoco hoy a la Universidad de Harvard. Permanecerá en Nueva York cumpliendo una agenda abultada de reuniones que extenderá hasta por lo menos mañana. Que se quedase en Nueva York les hizo creer a algunos que la cita con el iraní podría hasta hacerse hoy.

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