23 de abril 2012 - 00:00

Godoy Cruz e Independiente, en deuda

Garro intenta llevarse la pelota ante la marca de Argachá, quien fue expulsado en el segundo tiempo. Godoy e Independiente aburrieron en Mendoza.
Garro intenta llevarse la pelota ante la marca de Argachá, quien fue expulsado en el segundo tiempo. Godoy e Independiente aburrieron en Mendoza.
Dentro de un trámite gobernado por la imprecisión y la falta de ideas, Godoy Cruz e Independiente empataron sin goles y mientras los mendocinos hilvanaron su noveno encuentro sin éxitos, los de Avellaneda no pudieron extenderse su serie victoriosa.

En los primeros minutos resultó saludable para los hinchas del Rojo notar que su equipo trataba de tener la iniciativa, Ernesto Farías dispuso de una buena chance y Patricio Rodríguez, con la pelota en los pies, también tuvo alguna chance, pero falló en la última puntada.

Godoy Cruz -que en el balance del partido hizo más- buscó mucho por intermedio de Leandro Caruso y de Rubén Ramírez, pero no consiguió ponerse en posición de gol.

Independiente también mostró algunas gruesas fallas defensivas y, como novedad, de su arquero Adrián Gabbarini, todas las que pudieron haberle costado caro.

Así se perdió el gol el defensor Lucas Ceballos -de mucha proyección-, que elevó demasiado su disparo, a los 38 minutos del primer tiempo, cuando había quedado mano a mano con el arquero.

Independiente trató siempre de presionar y de ser un equipo corto, que funcionó en bloque, algo que Godoy Cruz imitó en función defensiva, cortando todos los circuitos del equipo de Cristian Díaz.

El susto para Independiente llegó al final, cuando se quedó con diez hombres y el entrenador, Cristian Díaz, tuvo que mover el banco, reemplazando a Farías para permitir la entrada de Cristian Pellerano y así contener a un rival que se había envalentonado ante la superioridad numérica.

Por un lado, Omar Asad, en su retorno al banco del «Tomba», va a tener que trabajar bastante para reconstruir su obra en el elenco mendocino y, por el otro, a Cristian Díaz le va a llevar tiempo esperar la maduración de los juveniles de Independiente para lograr ensamblar el juego.