10 de noviembre 2011 - 00:00

Gran ganador de la jornada: Il Cavaliere

Gran ganador de la jornada: Il Cavaliere
La opereta europea continúa y cada vez es más y más confusa (¿berreta?). Como un amante despechada/o, pareció que los griegos hicieron lo posible (es decir, lo peor) para volver a acaparar los titulares, intentando desplazar a Italia del centro de la atención financiera mundial. Así, por la mañana, los informados (analistas, inversores o simples charlatanes) aseguraban sin ningún tipo de duda que el reemplazo de Papandréu para dirigir el Gobierno tecnocrático de coalición que sacaría al país de la actual crisis (bla, bla, bla,) era... en realidad, poco importan los nombres, porque a la tarde estaba claro que no había ni acuerdo, ni tecnócratas ni reemplazante del primer ministro (la única vez que el oficialismo y la opción en Grecia se pusieron de acuerdo en algo fue para terminar con la monarquía). Sin embargo, ¡Italia humilló! (es decir, que las noticias fueron mucho más rimbombantes que las helénicas). Tal vez sólo por agradar al estabishment o por real patriotismo (aunque últimamente no hemos visto mucho de esto), el presidente de Italia decidió premiar a Mario Monti con una senaduría perpetua (con esto le garantiza fueros) pensando que así aportaba un granito para calmar las aguas. Es cierto que durante la jornada la tasa de los bonos itálicos a 10 años cedió 14 b.p., pero esto fue luego de tocar el 7,4% para quedar en el 7,26% anual. Quien seguramente festejó lo ocurrido fue Il Cavaliere, quien ahora puede decir que el anuncio de su salida fue muy mal recibido por los mercados. Si bien los agoreros han venido diciendo que una tasa del 7% es el Rubicón para los defaults soberanos, el bajísimo endeudamiento de los ciudadanos italianos permite que esto no se traslade al pueblo, en tanto la magnitud de la economía permitiría refinanciar bonos en estos niveles por más tiempo de lo que estamos acostumbrados (es la ventaja de ser un too big to fail, Italia sólo necesita que se corran los límites de arbitraje -ver Shleifer & Vishny, 1997 o Krugman del lunes- para evitar el default). Con este escenario, el 3,2% que perdió el Dow al cerrar en 11.780,94 puntos, fue una simple aceptación de la realidad. Del triste papel de Merkel y Zarkozy hablamos mañana.

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