9 de enero 2015 - 00:00

Grecia está casi a punto de perder una oportunidad histórica

Andonis Samarás
Andonis Samarás
 El terror a lo desconocido se volvió a apoderar de los mercados mundiales ante las elecciones a celebrarse el 25 de este mes en Grecia con grandes chances de triunfo del partido Syriza, opuesto a los ajustes económicos en su país. El temor es que, en caso de formar un Gobierno enfrentado con los ajustes ya implementados y en curso, Grecia precipite su salida del euro. Ello dispararía posibles contagios en otros países, con elecciones en este año, como España y extensivo luego a otras naciones europeas.

El Banco Central Europeo y las autoridades de la eurozona han estado implementando medidas para superar la crisis iniciada en 2009, justamente en Grecia, que eclosionó en 2012. Emergencia curada con las mágicas palabras de Mario Draghi: "El BCE hará todo lo necesario para salvar el euro" y la acción de las autoridades europeas creando instituciones para financiar desajustes y fortificar la sostenibilidad fiscal y credibilidad del BCE y del sistema bancario.

Como consecuencia de la huida de los inversores, el euro ayer llegó a caer hasta 1,185 por dólar, para cerrar en 1,1930. Las principales Bolsas europeas se derrumbaron entre el 5% y el 2% en el día. El petróleo WTI cotizó debajo de 50 dólares, el menor valor en cinco años.

Ante las elecciones venideras, los diferentes líderes, tanto griegos como de otras naciones, adoptan posiciones para mejorar sus condiciones de negociación. Angela Merkel, la canciller alemana, manifiesta que no le preocupa una salida de Grecia del euro. Los griegos opositores al ajuste endurecen posiciones. El actual primer ministro, Andonis Samarás, exagera las probabilidades de salir del euro en caso de triunfar Syriza, el partido opositor.

La experiencia de 2012 fue que en las elecciones europeas, donde el Gobierno fue derrotado, triunfaron partidos de centro y vigorosos sostenedores del euro. Los partidos antieuro no llegaron al Gobierno. Es que muchos años de construcción de consensos trabajosos a favor de la Unión Europea y los riesgos inconmensurables de un quiebre y salida del euro no inclinan a un electorado todavía próspero, añoso y adverso al riesgo.

El próximo 22, el BCE probablemente decida ampliar facilidades crediticias y quizás proponga un QE, comprando bonos soberanos sujetos a varias restricciones. Los gobiernos no dispuestos a continuar con los ajustes acordados no podrían acceder. Grecia está saliendo de la profunda crisis sufrida desde 2009, consecuencia de desequilibrios fiscales y financieros sin sustento crediticio. Sería arriesgado perder lo adelantado. Las grandes devaluaciones, como sucedería de salir del euro, siempre perjudicaron a los países, en especial a sus ciudadanos menos protegidos. Las naciones europeas más castigados por la crisis, como España, Irlanda e Italia, están gozando de las tasas de interés más bajas de la historia. Encima, la baja del petróleo abarata costos y estimula las actividades, especialmente en Europa. Grecia puede perder una oportunidad histórica.

Dejá tu comentario