El maestro de ceremonias, James Corden, recordó a las al menos 50 víctimas nada más aparecer en el escenario del Teatro Beacon de Broadway. "El odio no ganará nunca", dijo el actor británico, y manifestó su pésame y su apoyo moral a los afectados. "Su tragedia es nuestra tragedia", añadió en la que fue una emotiva gala que puso de manifiesto la diversidad artística y la tolerancia reinantes en Broadway.
El triunfador de la velada fue el exitoso musical "Hamilton", que cuenta la historia de la fundación de Estados Unidos a ritmo de hip-hop y jazz. La obra del también actor Lin-Manuel Miranda, de 36 años, se llevó 11 estatuillas, entre ellas al mejor musical, libreto, música, mejor protagonista de musical (Leslie Odom Jr.) y a los mejores actores de reparto (Daveed Diggs y Renée Elise Goldsberry).
Entre las obras nominadas, "Spring Awakening" (Despertar de Primavera, sobre novela de Frank Wedekind), que cuenta con la producción del argentino Diego Kolankowsky, competía por tres Tony: mejor reestreno de musical, mejor director (Michael Arden) y mejor diseño de iluminación (Ben Stanton).
La actriz británica Cynthia Erivo se coronó como mejor intérprete de musical por el revival de "El color púrpura", con lo que por primera vez en la historia de los Tony las cuatro estatuillas para actores de la categoría musical distinguieron a intérpretes negros. "Como si fuera la noche de los Oscar, pero con mayor diversidad", ironizó Corden en referencia a los grandes premios del cine, en los que esta edición sólo fueron nominados actores blancos.
Por otro lado, "The Humans", que habla sobre la vida de la burguesía en Estados Unidos, se llevó el galardón a la mejor obra de teatro. Jessica Lange obtuvo el Tony a la mejor actriz por "Long Day's Journey Into Night" (Largo Viaje del Día hacia la Noche), mientras que el veterano Frank Langella se alzó con su cuarta estatuilla por encarnar a un padre demente en "The Father".
Tanto los ganadores como los encargados de entregar los premios hicieron declaraciones sobre la masacre de Orlando. "Orlando, sé fuerte", afirmó Langella. "El arte sirve para entretener, enseñar y en tiempos como éste, también como consuelo", añadió Barbra Streisand en su primera intervención en los Tony desde 1970, cuando recibió un premio especial. En esta ocasión, ella fue la encargada de entregar el premio al mejor musical para el equipo de "Hamilton".
Con sus 11 galardones de los 16 a los que optaba, el musical fue el rey de la noche, pero se quedó a las puertas de igualar el record de "The Producers", que en 2001 recogió 12 estatuillas. Los premios, bautizados así en honor a la actriz estadounidense Antoinette ("Tony") Perry (1888-1946), reconocen desde 1947 los mejores musicales y obras de teatro de Broadway con un trofeo y una medalla.
| Agencia DPA |


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