- ámbito
- Edición Impresa
Historia del acoso creciente del régimen al Legislativo opositor
El Gobierno y el Supremo recortaron drásticamente en los últimos meses el margen de acción de los diputados de la Mesa de la Unidad Democrática. ¿Momentos decisivos?
En la línea de fuego. Julio Borges, titular de la AN.
La figura del "desacato", cuya validez jurídica desacreditan muchos expertos incluyendo a la fiscal, Luisa Ortega, permitió sortear el control parlamentario requerido por la Constitución para activar y extender repetidamente el decreto que permite al Presidente tomar decisiones económicas sin la sanción de la cámara.
La anulación de sus facultades -ratificada con diversas motivaciones por el TSJ en otros momentos de la legislatura- desactivó también la capacidad de fiscalización de la AN a jueces y otros funcionarios públicos.
Otras cortes, en este caso los tribunales penales de cinco estados, sirvieron el 20 de octubre de 2016 para anular, por un supuesto fraude detectado en la recolección de las firmas que debían avalarlo, el referendo para revocar a Maduro que la oposición había impulsado.
Pero la acción más ambiciosa de la justicia contra el Legislativo estaba por llegar. Terminaba marzo cuando el TSJ se atribuía las funciones de la AN por su persistencia en el "desacato" y retiraba la inmunidad de los parlamentarios.
Estas dos medidas fueron después revocadas, pero encendieron la mecha de la actual ola de protestas, un fuego avivado por Maduro al convocar el 1 de mayo una Asamblea Nacional Constituyente llamada a apuntalar, con la obediencia de todos los demás poderes constituidos, la revolución chavista y el Estado comunal que promueve.
De camino al 30 de julio, cuando entre protestas callejeras y pese al rechazo internacional se eligió entre unos candidatos íntegramente oficialistas a los miembros de esta asamblea convocada sin el referendo de aprobación previo que se le exigía, el parlamento vivió un asedio más literal que el del TSJ.
Es el que protagonizan regularmente el grupo de civiles armados del chavismo que merodea la cámara intimidando a diputados y periodistas y llegó asaltarla violentamente el 5 de julio para agredir salvajemente a varios legisladores y robar a los presentes.
La Constituyente ya representa en el discurso del chavismo gobernante a ese pueblo que le dio la mayoría absoluta a la MUD hace menos de dos años, en las últimas elecciones celebradas en el país en las que tomaron parte tanto el oficialismo como la oposición.
Se espera que esta Asamblea con poderes plenos y mandato de cambiar la Constitución se instale hoy en el Palacio Federal Legislativo, donde podría convivir con un parlamento del que espera obediencia y que no la reconoce al verla como un instrumento de Maduro para legalizar su "dictadura".
Justo después de unas elecciones del domingo -en las que se denunció un fraude masivo en los resultados oficiales de participación- Maduro insistía en situar la eliminación de la inmunidad parlamentaria como una de las prioridades de la Constituyente, y volvía amenazar con la cárcel a diputados opositores.
| Agencia EFE |


Dejá tu comentario