22 de junio 2009 - 00:00

Hollywood saca partido de la crisis

Ben Afleck protagoniza «The Company Men», uno de los varios films que Hollywood está dedicando al tema de la crisis económica, además de documentales series televisivas, y hasta realities.
Ben Afleck protagoniza «The Company Men», uno de los varios films que Hollywood está dedicando al tema de la crisis económica, además de documentales series televisivas, y hasta realities.
San Francisco - Hollywood está explorando la recesión en todas sus facetas, ya sea con una película de terror, un reality show, una comedia de televisión o un documental. En los próximos meses, los cinéfilos y teleespectadores serán testigos de maquinaciones ficticias de Wall Street y sus catastróficas consecuencias.

Como se sabe, Oliver Stone revivirá al corrupto financista Gordon Gekko en una secuela de «Wall Street». A 22 años del estreno de su drama ganador del Oscar sobre el lado oscuro del mundo financiero, vuelve a filmar en «Money Never Sleeps» (El dinero nunca duerme), con Michael Douglas en el papel de un codicioso broker que introduce en su negocio a un joven operador (Shia LaBeouf, Indiana Jones joven en el film más reciente de la saga). Con igual sentido de la oportunidad, Stone rodó el original en 1987 tras los escándalos en torno al llamado «insider trading», siguiendo los ejemplos reales de los especuladores bursátiles Ivan Boesky y Carl Icahn.

También en coordinación perfecta con tiempos de despidos masivos, en el aún en preparación film «The Company Men», un joven y exitoso ejecutivo (Ben Affleck) pierde su trabajo bien remunerado. En tanto, el director Mark Waters («Las crónicas de Spiderwick», «Los fantasmas de mis ex») quiere filmar ahora «Minimum Wage» (Sueldo mínimo). La comedia gira en torno a un empresario corrupto, quien en castigo es condenado a trabajar un año por un salario muy bajo.

El realizador de «Moulin Rouge» y «Australia» Baz Luhrmann se aseguró los derechos de una nueva versión de la fábula pre-Depresión «El gran Gatsby». Esta crítica novela de Francis Scott

Fitzgerald habla de un joven y rico empresario de Nueva York en los años 20. Según él mismo ha aclarado, con cierta candidez, más que levantar el dedo acusador, Luhrmann quiere mostrar al público con delicadeza el peligro de los excesos del dinero. «Si a la gente se le muestra un espejo con el mensaje de que han sucumbido a la embriaguez del dinero, nadie lo mirará», dijo el cineasta al «Hollywood Reporter». «Pero si se fija la atención en otro tiempo, tal vez lo entiendan».

Por su parte, el maestro del horror Sam Raimi filmó «Drag me to Hell», donde una joven asesora de créditos (Alison Lohman) que le niega uno a una terrorífica clienta recibe una maldición: sólo tiene tres días para conjurar el maleficio y no irse al infierno.

De modo más serio, los directores de «American Casino» presentaron su documental sobre víctimas de la crisis de Wall Street en abril en el festival de cine de Tribeca, Nueva York.

En televisión, Homero Simpson lamenta la subasta de su casa al no poder pagar la hipoteca. Los guionistas de la versión estadounidense de «Betty la fea», que transcurre en una editorial, despiden a varios de sus empleados. Y la cantante Brandy se suma a la serie «This Little Piggy» que versa sobre tres hermanas adultas que por razones financieras se mudan a la casa de sus padres.

Por otro lado, el reality «Someone's Gotta Go» (Uno debe irse) convierte el temor al despido en un entretenimiento de televisión. Según los planes del canal FOX, los empleados de una empresa con problemas financieros deciden a quién se debe echar. El entorno del millonario Donald Trump, por su parte, anunció recientemente que busca para su show «El aprendiz» candidatos que ya hayan sufrido con la crisis económica.

El propio Hollywood no corre riesgos este verano boreal y los estudios apostaron por secuelas de éxitos probados como «Star Trek», «Transformers» y «Una noche en el museo . Sin embargo, un éxito inesperado ha sido la comedia juvenil «Hangover», que en menos de 10 días ha recaudado más de 100 millones de dólares en EE.UU.. La película sobre una fiesta en Las Vegas costó menos de 30 millones de dólares. Actualmente Wall Street sólo puede soñar con una rentabilidad semejante.

A propósito de Wall Street, recordemos que el controversial Michael Moore pidió en un trailer humorístico sobre su próxima película una generosa donación. «Por favor, ayuden a aquellos que se vieron gravemente afectados por la crisis económica», dice el ganador del Oscar por «Bowling for Columbine», y solicita dinero para banqueros, ejecutivos y juntas directivas empobrecidos por la bancarrota.

La película, aún sin nombre, que llegará en octubre a los cines estadounidenses, es un duro y satírico ajuste de cuentas con aquellos que según Moore son culpables de la crisis financiera y bancaria. Moore asegura que la causa del drama global fue que «los ricos en algún momento decidieron no ser aún suficientemente ricos».

Agencia DPA

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