6 de enero 2009 - 00:00

Horacio Zabala: “La obra siempre excede el discurso sobre el arte”

«Las confesiones de San Agustín» (2008), una de las obras que demuestran que hoy Horacio Zabala presta más atención que antes a la coexistencia de materiales y formas en sus obras.
«Las confesiones de San Agustín» (2008), una de las obras que demuestran que hoy Horacio Zabala presta más atención que antes a la coexistencia de materiales y formas en sus obras.
Artista y arquitecto graduado en la Universidad de Buenos Aires, en su larga trayectoria de más de cuatro décadas, Horacio Zabala desarrolló una amplia reflexión teórica que materializó en obras y textos.
«Como consecuencia de mi formación y del ejercicio profesional, siempre elaboré mis exposiciones a partir de croquis y apuntes, o sea de premeditaciones. Esto significa que en mi labor cuenta poco la improvisación, mucho la orientación y la manera de encarar un problema», señaló.
Zabala (Buenos Aires, 1943) presentó su primera exposición individual en 1967, y publicó su primer texto en 1972. Al año siguiente expuso «Anteproyectos», con fotografías, heliografías, cartografías impresas, textos, ready-mades, instalaciones y diseños de arquitectura carcelaria. «En esos años hubo artistas e intelectuales que pensaban y sentían que la neutralidad del arte era un mito y que la percepción estética estaba condicionada por el contexto social. Como otros, yo me sentía partícipe del espíritu neovanguardista de la época», sostuvo.
Utilizó medios heterogéneos y lenguajes mínimos en obras que proponían una reflexión crítica sobre el contexto social y estético de la información y la ficción. «En la mayoría de mis obras, yo exploraba el carácter no manifiesto de los mensajes dictados por el poder de turno, forzaba las técnicas artísticas tradicionales, incorporaba los códigos visuales de la arquitectura y experimentaba los nuevos medios de reproducción y de documentación».
En 1975, colaborando con el brillante maestro platense Edgardo Vigo, trabajó en la muestra «Ultima exposición internacional de arte-correo», en la que participaron 199 artistas de 25 países, en la Galería Arte Nuevo.
En 1976, Zabala emigró a Europa donde residió durante más de dos décadas, en Roma, Viena y Ginebra. En Roma coordinó la encuesta internacional «Hoy el arte es una cárcel». La búsqueda, dirigida a diseñadores, artistas, historiadores y teóricos, requería imágenes, informaciones y documentos sobre el arte como sistema cerrado.
Zabala exploró también el impacto de los mass media en la vida cotidiana como curador de la muestra «Test socio-imaginario -límmagine del presente o il presente come immagine?», en el Palazzo Orsini di Monterotondo en Roma.
En 1983 expuso en esa ciudad «Il refugio antiatómico. Estética de la catástrofe?», dibujos, fotografías y textos sobre la producción y el consumo de refugios prefabricados en Europa. En 1984, cuando se trasladó a Viena, inició la serie de obras en torno a la idea de simulacro en los mass media, que presentó en las muestras «Kunst und Massenmedien», en el Palais Palffy de Viena, y en «Duplicactions-dedoublements», en la Galería Donguy de París.
Establecido en Ginebra desde 1991, realizó exploraciones sobre la percepción visual de la escritura impresa, que expuso en el Centre International de poésie, en Marsella. En 1997 concluyó una obra interactiva concebida para Internet realizada y difundida por el Centre pour límage contemporaine Saint-Gervais, de Ginebra.
Al año siguiente, cuando regresó a la Argentina, expuso «Salvar las apariencias» en el Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca y «Ejercicios y tránsitos» en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
Entre sus últimas muestras se destacan la de sus obras 1972-2002 en el Fondo Nacional de la Artes y «Futuro imperfecto» en el Centro Cultural Recoleta, (2002); «Cada día somos menos» en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad Nacional de Misiones, (2003); «El juguete rabioso» en el Complejo Cultural Santa Cruz, Río Gallegos, (2004).
En 2005 recibió el Gran Premio Adquisición del Salón Nacional de Artes Visuales en la disciplina Instalaciones y nuevos soportes. Escribió «El arte o el mundo por segunda vez», editado por la Universidad Nacional de Rosario en 1998. Y junto a Luis Felipe Noé, es autor de «El arte en cuestión- conversaciones», publicado en 2000 por Adriana Hidalgo editora. «Hoy siento que es más estimulante descubrir en qué condiciones aparece lo que llamamos arte, que preguntarnos por su naturales o esencia. La obra siempre excede al discurso sobre el arte».
Las propuestas más recientes son «El modelo reducido», en el Centro Cultural de España (2004); «Doce obras sin título» en la Galería Caja de Arte de Buenos Aires y «Zigzag», en la Galería Berenice Arvani de San Pablo, (2006).
Zabala reconoce que le siguen atrayendo las relaciones entre la palabra, la imagen y el objeto, aunque presta más atención que antes a la coexistencia de materiales y formas, de tecnologías industriales y artesanales. «En la década del setenta quería evitar a toda costa cualquier asomo de hermetismo. Al contrario, hoy me atraen las obras que presentan obstáculos, dimensiones ocultas que eluden o procuran eludir la homogeneización y el conformismo sin atenuantes».

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