23 de octubre 2012 - 00:00

“Hoy la figura del pastor es algo bíblico, ancestral”

El músico, poeta y ahora también cineasta acompañó a dos pastores y su rebaño parte de la travesía de 600 kilómetros y cuatro meses a través de pueblos, rutas, fronteras, campos y desvíos en busca de pastos tiernos.
El músico, poeta y ahora también cineasta acompañó a dos pastores y su rebaño parte de la travesía de 600 kilómetros y cuatro meses a través de pueblos, rutas, fronteras, campos y desvíos en busca de pastos tiernos.
«Recorrí Argentina, Chile y Bolivia durante año y medio con mi familia, fascinado por la belleza y exotismo de sus rincones», cuenta el músico y poeta suizo Manuel von Stürler. «Volví y apenas dos meses después, por la ventana de mi casa en pleno Lausanne, vi pasar de pronto un rebaño de 800 ovejas conducido por dos pastores bajo las primeras nieves. ¡Yo, que crucé medio planeta buscando exotismo, ahí lo tenía, una imagen del pasado reviviendo frente a mi propia ventana!».

El poeta no tardó en hacerse amigo de la pareja de pastores, y acompañarlos parte de la travesía de 600 kilómetros y cuatro meses a través de pueblos, carreteras, fronteras, campos y desvíos en busca de pastos tiernos. «Conozco bien mi tierra, pero con ellos la estaba conociendo de otro modo». Por ejemplo, los fines de semana, cuando la gente pasea en sus autos por las rutas del campo, los trashumantes ocultan a sus animales tras determinadas colinas, para que no se asusten. Y, por supuesto, no es lo mismo cruzar un pueblo con los niños que con todo un rebaño, perros y burros.

Al año siguiente, Von Stürler ya los acompañó con Camille Cotagnoud, camarógrafa, y un sonidista. «Ibamos cada cinco días, para no molestar tanto. A veces nos costaba ubicarlos, porque hacen de dos a veinte kilómetros diarios, según las pasturas que encuentren. ¡Terminamos dándoles un gps!» El resultado es «Hiver nomade», que desde enero último viene arrasando premios (en especial del público), y es firme candidato a ser nominado entre los tres mejores documentales europeos del año por la Academia Europea de Cine, anuncio que se hará hoy en Berlín. Por feliz casualidad, hoy, a la misma hora, Von Stürler en persona lo presentará en Sala Lugones, única función. Charlamos con él.

Periodista: ¿Cuántos pastores de ovejas quedan todavía en Suiza?

Manuel von Stürler:
No llegan a cuarenta, de los cuales sólo cinco hacen ese tipo de viajes. Veinte años atrás, lo hacían unos treinta. Y ochenta años atrás, los pastores de Bergamo, norte de Italia, todavía cruzaban los Alpes y llegaban caminando hasta Paris con sus enormes majadas. La guerra y los camiones terminaron con esa costumbre. En cuanto a los protagonistas de mi film, Pascal acusa 55 años durmiendo al sereno y está próximo a retirarse con una muy pequeña jubilación (pero tampoco necesita mucho para sus gastos). Y

Carole tiene poco más de veinte años, pero no sabe si seguirá en el oficio.

P.: Es un oficio sin futuro.

M.V.S.:
Así lo registran también otros documentales hechos en Estados Unidos, Africa y Asia. Es impresionante ver cómo se ha impuesto el sedentarismo en tan pocos años.

P.: ¿Qué sensaciones provoca el paso de semejante rebaño? M.V.S.: Fascinación, admiración, nostalgia. La gente sale a ver, detiene sus autos, la figura del pastor es algo bíblico, ancestral, un héroe del pasado que pocos podemos conocer, guiando centenares de ovejas, y los animales son tan lindos. Al verlos, muchos renuevan sus ganas de contactarse más con la naturaleza. No saben lo dura que es, y lo avasallada que está. Cada año cuesta más cruzar los campos cercados y andar sin problemas por los caminos. Además, la noche a la intemperie no es para todos.

P.: ¿Y la película?

M.V.S.:
Supongo que sí. Ya me la compraron todos los países ovejeros que rodean Suiza, donde la estreno ahora, y la exhibieron hasta en Nueva Zelanda, otro país ovejero.

Entrevista de Paraná Sendrós

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