Antonio Bonfatti, Jorge Obeid, Agustín Rossi, Rubén Giustiniani
No menos de trece dirigentes pertenecientes a las dos fuerzas políticas hegemónicas en la provincia de Santa Fe (el peronismo y el Frente Progresista, conformado por varias fuerzas políticas cuyas cabezas son el Partido Socialista Popular y el radicalismo) han iniciado un ritual que es de rigor siempre, pero que con miras a las elecciones para gobernador del 2011 adquiere matices especiales y acciones sutiles, pero no exentas de contundencia.
Veamos las trece figuras que, hasta ahora, suenan como deseosas de ocupar el sillón del brigadier López, y las circunstancias que, de acuerdo con los murmullos que soplan en las cálidas jornadas santafesinas, las acompañan.
Agustín Rossi: presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria. Su imagen fue creciendo, si bien es cierto que algunas medidas del Gobierno nacional y la propia imagen de Cristina de Kirchner han coadyuvado también a esa evolución. Lo acompañan fuerzas gremiales poderosas, como los sindicatos de Luz y Fuerza, Municipales y SMATA de Rosario y sectores importantes de la juventud.
Rubén Giustiniani: senador nacional en representación del Frente Progresista y titular del Partido Socialista nacional. Goza de buena imagen y algunas encuestas lo ubican como quien mejor mide en el territorio santafesino. Desde hace unos meses recorre la provincia y acompaña a su acción política proyectos que impactaron en segmentos de la población, como el 82% móvil a jubilados.
Antonio Bonfatti: ministro coordinador de Hermes Binner y su delfín. Desde hace un tiempo recorre toda la provincia inaugurando obras y celebrando reuniones con representantes de instituciones y personas en general. No duda de un nuevo triunfo del Frente Progresista y a su favor tiene el nada despreciable apoyo de quien comparte, con Carlos Reutemann, la mejor imagen en la provincia: Binner.
Jorge Obeid: diputado nacional y ex gobernador. Es otro a quien las encuestas presentan como muy bien posicionado (algunas lo dan en la punta). En los últimos tiempos se ha mostrado renuente a hacer declaraciones y sostiene que aguardará el rumbo que tome Reutemann para decidir su destino. Para algunos es sólo una estrategia. Brega por la unidad peronista para competir con éxito ante el Frente Progresista.
Miguel Lifschitz: intendente de Rosario y una de las tres patas sobre las que se asienta políticamente el P. Socialista. Desde hace meses su gestión se vio vigorizada por obras y acciones. Hay quienes sostienen que han expirado su propósito y su deseo de ser candidato a gobernador. Pero analistas más sensatos advierten que Lifschitz espera y que podría ser la salida ante la disputa interna entre Giustiniani y Bonfatti.
Mario Barletta: intendente de la ciudad de Santa Fe, perteneciente a las filas del radicalismo y hombre allegado a la prestigiosa Universidad Nacional del Litoral. Entusiasmado por el crecimiento que ha tenido la UCR y porque su partido cuenta con la estructura necesaria en todo el territorio santafesino, se ha lanzado al ruedo. En los próximos días lanza su candidatura. Escasamente conocido en el sur, donde se encuentra gran parte del electorado, su suerte dependerá no sólo de la estrategia de campaña, sino de los acuerdos que Binner selle con la UCR nacional.
Luis «Changui» Cáceres: conocido radical histórico. Dicen que el desaire que le hizo Barletta lo decidió a participar en las internas y lanzar su precandidatura. La semana pasada estuvo en Rosario y se reunió con ex concejales radicales, como Emeterio Pastor y Luis Ballerini, y otros dirigentes, quienes le darían apoyo. Arma para presentarse en la interna del Frente, si la hay, lo que podría complicar los planes del intendente santafesino.
Juan Carlos Mercier: peronista, hombre de Reutemann y senador provincial. Ha comenzado una campaña con afiches y pintadas en la vía pública que no le ha servido para mejorar su imagen. Se le achaca haber pertenecido al Gobierno de la dictadura militar. Oriundo de la ciudad de Santa Fe, es prácticamente desconocido en el sur de la provincia.
Ricardo Spinozzi: peronista, presidente del PJ y oriundo de la sureña Venado Tuerto. Es también senador provincial y otro de los hombres de Reutemann. Como en el caso de Mercier, ensayó con afiches y gigantografías la publicidad de su figura, pero con escaso o ningún resultado favorable.
Rafael Bielsa: ex canciller y hombre del kirchnerismo. En las últimas horas sufrió una baja importante: el Movimiento Evita, un poderoso grupo de militantes cuyo titular, Gerardo Rico, anunció que el movimiento se pasaba a las filas del sector de Rossi. Hay quienes auguran que Bielsa terminará renunciando a sus pretensiones por falta de andamiaje político.
Oscar «Cachi» Martínez: peronista que se fue del partido para fundar el propio (Cien por ciento santafesino). Reside en la ciudad de Santa Fe, lugar en el que logró desplazar al peronismo, con el segundo lugar en las últimas elecciones tras Barletta. Arma estructuras en todo el territorio, y no son pocos quienes desde el peronismo lo tientan para que retorne, porque su posición podría determinar el resultado de la próxima elección. provincial.
Carlos Bermúdez: un peronista histórico. Ex titular de Diputados, ex defensor del Pueblo, goza de buena imagen y prestigio en las filas peronistas. Desde el macrismo lo han invitado a que participe en una alianza entre macristas y peronistas. No es el único sector político afín con el peronismo que ha reclamado su presencia.
Omar Perotti: peronista, intendente de la norteña Rafaela. Goza de buena imagen en el peronismo, con gestiones plausibles, pero su acción política y su imagen no han pasado los límites del peronismo, especialmente en el sur, donde la sociedad no lo registra.
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