De acuerdo con un informe publicado el miércoles en los Estados Unidos, la recesión económica, que ha golpeado significativamente a otros segmentos del entretenimiento, no parece haber afectado el auge de la banda ancha de Internet en los hogares. Así, el índice de adopción ha crecido, entre 2008 y 2009, del 55 al 63%, registrándose los mayores incrementos entre los «adultos mayores» (del 18 al 30%, en términos interanuales), y entre los hogares de menores ingresos (que alcanzaron el 34% de adopción). En la encuesta, realizada entre unas 2.300 personas, el 22% respondió haber economizado gastos en sus servicios de telefonía celular y de televisión por cable, a medida que la crisis se fue agudizando, pero la «economía de guerra» no se ha extendido al segmento de Internet, pese a que, a lo largo de un año, los costos promedio aumentaron algo más del 10%.
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John B. Horrigan, uno de los responsables del estudio, sostiene que «la mayoría de los usuarios de servicios de banda ancha ve a este tipo de conexiones como algo muy importante para alguno de los aspectos de sus propias vidas, sea para comunicarse con servicios de salud, con agentes del gobierno o para mantenerse relacionados con el resto de la comunidad. Eso explica por qué hay cada vez más usuarios que incluso pagan precios más altos que los de un año atrás.»
De acuerdo con otros especialistas, el hecho no es tan sorprendente y forma parte de las conductas habituales de los consumidores en tiempos de ajuste: la gente mira más DVD y va menos al cine, y gracias a lo que está sucediendo con Internet y el entretenimiento, tienen la posibilidad de acceder a una enorme cantidad de programas de televisión a través de la red, sin necesidad de contratar un servicio de cable. Si se tiene en cuenta que una factura estándar de Comcast -una de las cadenas de cable más famosas de EE.UU.- ronda los 80 dólares mensuales, en tanto que incrementar la banda ancha implica sólo entre 8 y 10 dólares extras, la ecuación queda muy clara. Ante esta nueva realidad de consumo, muchas cadenas de cable han diversificado su oferta de programas on demand.
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