21 de septiembre 2016 - 10:47

Inversión, el eje

Un primer análisis del Presupuesto 2017 hace suponer que es mucho más razonable que el de la anterior administración. Se parte de una caída del 1,5% en el PBI en el año en curso basada en el menor consumo (-1%) e inversión (-3.5%), y una balanza comercial negativa. En 2017 el consumo interno bajaría al 83,2%, la inversión sería del 17,7% y la balanza comercial un -0,9%. El incremento para 2017 se ubicaría en el 3,5%, fundamentalmente por el consumo interno (2,9%) y por la inversión (0,6%). Si bien esto podría dinamizar las importaciones vinculadas al aparato productivo, bienes de capital y bienes intermedios, también habría que ponderar una fuerte incidencia en el incremento de las importaciones de los bienes de consumo generando déficit en la balanza comercial.

Si vemos la evolución del PBI en junio de 2016, está en el mismo nivel de actividad que en el mes del año 2011. Esto último nos hace decir que se trataría de un rebote, dado que el ingreso del PBI per cápita sufrió un retroceso estos últimos cinco años. El crecimiento dependerá del nivel de inversión pública y privada. Al ser un año electoral, se refleja la intención del Gobierno de priorizar el mercado interno, pero no logrará que los dólares que se necesitan sean genuinos. Esto obligará a buscar endeudamiento externo.

En síntesis, el nivel de crecimiento del PBI estará supeditado en lo interno a la obra pública, el campo y las limitaciones que nos imponga la falta de energía, y en lo externo, a la evolución de China, Brasil y el precio de la soja. Se puede afirmar que el objetivo de crecer 3,5% en 2017 es alcanzable si se logran los objetivos planteados. El número final de crecimiento será menor si no se cumplen y será mayor si aumentan las inversiones y mejoran las condiciones externas. Insisto en los beneficios que aportaría el llamado del Presidente a un verdadero consejo económico y social con la participación del Estado, sindicatos, empresarios, partidos políticos y la Iglesia.

(*) Expresidente del BCRA

Dejá tu comentario