12 de abril 2012 - 00:00

Ira de Rajoy: Sarkozy y Monti juegan con España a la mancha venenosa

Mario Monti, Mariano Rajoy y Nicolas Sarkozy, gobernantes de Italia, España y Francia. La crisis financiera experimentó un súbito agravamiento en los últimos días, y el castigo de los inversores arrecia pese a las medidas de austeridad, cada vez más profundas y repetidas, que ensaya el Gobierno de Madrid.
Mario Monti, Mariano Rajoy y Nicolas Sarkozy, gobernantes de Italia, España y Francia. La crisis financiera experimentó un súbito agravamiento en los últimos días, y el castigo de los inversores arrecia pese a las medidas de austeridad, cada vez más profundas y repetidas, que ensaya el Gobierno de Madrid.
Madrid, París y Roma - La crítica situación económica de España llevó en los últimos días a que Gobiernos y políticos europeos se volcaran a realizar comparaciones y pronósticos agoreros sobre la economía ibérica. Ello, en un momento de máxima sensibilidad en los mercados, motivó que el jefe de Gobierno español, Mariano Rajoy, reclamara ayer a sus pares del continente que sean «prudentes» al referirse a su país.

«Todos tenemos problemas y nosotros trabajamos para solucionar los nuestros, los de los españoles, pero también para ayudar a la zona euro y esperamos que los demás hagan lo mismo, que sean prudentes en sus afirmaciones y que trabajen para mejorar su país y la zona euro», declaró Rajoy ante los diputados de su partido, sin mencionar a los Gobiernos francés e italiano, que son los que hicieron comentarios pesimistas sobre España.

El pesimismo se renueva día a día en las capitales europeas y en particular en París, donde tiene lugar la campaña presidencial para elegir al sucesor de Nicolas Sarkozy. Éste resaltó ayer que «en España han tenido que bajar las pensiones, han tenido que bajar los sueldos en la administración pública, el paro ha aumentado en un 225%, mientras en Francia ha crecido un 17%». Otros candidatos a la Presidencia también abrevaron en la situación española para ganar votos. «¿Es que la crisis de la zona euro golpea a Francia? No. Golpea a España, a Grecia y quizá, a Italia», sostuvo el socialista François Hollande (favorito para el balotaje). El centrista François Bayrou, en tanto, alertó que el contagio de España podría llegar «en semanas» a Francia, mientras la ultranacionalista Marine Le Pen exhortó a su vecino ibérico a abandonar el euro y acusó al Gobierno de Rajoy de «vacilar».

Semanas atrás, el jefe del Gobierno italiano, Mario Monti, al afirmar que Madrid «daba motivos de gran preocupación» a Europa. Tras las declaraciones de ayer de Rajoy, el Ejecutivo italiano emitió un breve comunicado en el que desmintió cualquier referencia de Monti en relación con el riesgo-país español, que se le atribuye en un vuelo de regreso de Medio Oriente a Roma. Pero María Cannata, responsable de gestión de deuda pública del Tesoro italiano, volvió ayer a la carga. Afirmó que los costos de financiación a un año de Italia subieron, en gran parte, por «el contagio relacionado con los temores sobre los problemas presupuestarios de España».

A contracorriente, el Gobierno conservador alemán de Angela Merkel, que tiene alta incidencia en la definición de las políticas económicas de Rajoy, buscó apuntalar a España.

Un vocero del Ministerio alemán de Finanzas «lamentó» que los mercados «no reconozcan los enormes esfuerzos de las reformas» que está realizando el Ejecutivo español.

En la misma línea, acusando recibo, el Gobierno de Francia consideró «excesivos los temores que se expresan hoy sobre la salud de la economía de España», insistió la ministra de Presupuesto, vocera del Ejecutivo, Valérie Pécresse.

Además, la Comisión aseguró que España no necesitará un plan de ayuda financiera, y citó «la muy importante reforma laboral» como un ejemplo a seguir. Resultó sintomático que el propio Rajoy se esmerara ayer en resaltar que España no necesita un rescate, aunque reconoció que la reducción del déficit público «es nuestra mayor urgencia» para «salir del círculo vicioso de la deuda». «Hoy dedicamos al pago de los intereses de la deuda casi 29.000 millones» de euros, añadió el gobernante ante los diputados del Partido Popular. Dicha cifra es similar al monto del ajuste del presupuesto de este año.

En el frente interno, Rajoy insiste en apuntar contra la «herencia socialista» que recibió en diciembre pasado de José Luis Rodríguez Zapatero. Y para resistir la ola de críticas de sindicatos y de los partidos de izquierda a los ajustes anunciados, el ministro de Economía, Luis de Guindos, reclamó tolerancia, porque si la Comisión Europea hecha manos en las cuentas del país, «todo será mucho peor». Como vengan otros a hacer los presupuestos va a ver usted lo que es ajuste de cuentas», manifestó.

Agencias ANSA, AFP, Reuters, DPA y EFE; y Ámbito Financiero

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