Pese a que rechaza ser reemplazado al frente del Gobierno iraquí, Maliki, que sigue controlando las fuerzas militares y de seguridad hasta que el designado premier, Haidar al Abadi, asuma la jefatura del Estado, pidió ayer a las Fuerzas Armadas que se mantengan al margen de la crisis política.
"Deben mantenerse al margen de la crisis política y continuar con sus tareas militares y de seguridad para defender el país", indicó en un comunicado.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también advirtió que las fuerzas de seguridad iraquíes no deben intervenir en la crisis política resultante del nombramiento del nuevo primer ministro.
La reticencia de Maliki en aceptar su reemplazo -algo que venía siendo pedido por Estados Unidos desde que se desató la ofensiva del yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL)- había incrementado los temores de un golpe de Estado pero, ante el aislamiento internacional que aumentó con la designación de Al Abadi, optó por mantener controladas sus fuerzas. No obstante, las fuerzas especiales, la Policía y el Ejército continuaban desplegados en masa en Bagdad, en los alrededores de posiciones estratégicas.
Si bien contó con el apoyo de la Casa Blanca en los últimos años, Maliki (chiita) se convirtió en el centro de las críticas del presidente Barack Obama y sus funcionarios desde el inicio de la ofensiva yihadista, quienes lo culparon de incentivarla por marginar del Gobierno a los sunitas. Pese a que Al Abadi también es chiita, asumirá la jefatura del Estado iraquí con el pedido expreso de EE.UU. y Occidente de formar un Gobierno de unidad que borre el sectarismo de Maliki y pueda, así, debilitar el apoyo que recibe el EIIL.
Tras la ONU, Washington, la Unión Europea (UE), Francia y Reino Unido, ayer la Liga Árabe, Arabia Saudita e Irán también saludaron el nombramiento de Al Abadi. El apoyo de Teherán es significativo ya que, hasta el momento, era el mayor soporte de Maliki, quien quedó más aislado que nunca.
"La República Islámica de Irán apoya todos los pasos tomados para completar el proceso político en Irak", destacó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado. Continuaremos "ayudando y apoyando al pueblo y al Gobierno iraquíes en su lucha contra el terrorismo y promoviendo la estabilidad y la seguridad en Irak", aseguró.
El apoyo iraní a Al Abadi fue descrito como "crucial" por analistas y asestó un duro golpe a las ambiciones de Al Maliki de perpetuarse en el poder.
En tanto, EE.UU. está enviando armas a los kurdos para ayudarlos en su batalla contra los yihadistas que conquistaron regiones enteras del territorio situado en el norte de Irak.
Reino Unido dijo ayer que podría transportar material militar proveniente de otros países para entregarlo a las fuerzas kurdas mientras que la Unión Europea no logró un acuerdo sobre el posible envío de ayuda militar. Alemania, por su parte, dio un giro en su postura y anunció que enviará vehículos blindados y detectores de explosivos al Ejército iraquí.
| Agencias AFP, EFE y DPA |


Dejá tu comentario