19 de octubre 2009 - 00:00

Irán: 31 muertos en inédito ataque a la milicia de élite del régimen

Irán: 31 muertos en inédito ataque a la milicia de élite del régimen
 Teherán - Al menos 31 personas murieron ayer en el sudeste de Irán, cerca de la frontera con Pakistán, en un atentado que decapitó a la jefatura local de la Guardia Revolucionaria, el ejército ideológico del régimen, y suscitó duras acusaciones de Teherán contra Estados Unidos.

Entre las víctimas de este atentado suicida sin precedentes se encuentran siete jefes de ese cuerpo de elite, entre ellos, «el general Nour Ali Shushtari, número dos de las fuerzas terrestres de la Guardia Revolucionaria, y el general Rajab Ali Mohammad Zadeh, comandante para Sistán Baluchistán», precisó la agencia de noticias Fars.

Cuarenta y nueve personas murieron en el atentado, informó anoche la agencia Mehr, precisando que esta cifra «puede aumentar aún».

Teherán denunció «un acto terrorista» y acusó a Estados Unidos de estar implicado en el ataque, que según un responsable del Poder Judicial, fue reivindicado por el grupo rebelde sunita Yundalah (ver nota aparte).

Estados Unidos condenó el atentado y negó toda participación. «Condenamos este acto terrorista y lamentamos la pérdida de vidas inocentes», declaró Ian Kelly, portavoz del Departamento de Estado en un comunicado.

Las acusaciones contra Estados Unidos se produjeron en vísperas del encuentro que deben sostener hoy en Viena expertos iraníes, franceses, rusos y estadounidenses para tratar el programa nuclear de Irán, sospechado por Occidente de tener fines bélicos.

En tanto, Irán convocó al encargado de negocios de Pakistán en Teherán para protestar contra la utilización del territorio paquistaní por parte de «los terroristas», según la agencia Isna.

«Nos hemos enterado de que ciertos agentes en Pakistán cooperaban con los principales responsables (del atentado) y consideramos que es nuestro derecho reclamar a esos criminales», declaró el presidente Mahmud Ahmadineyad, quien pidió a Islamabad detener sin demora a esas personas. También advirtió que «los criminales recibirán muy pronto una respuesta».

El comandante de las tropas de la Guardia Revolucionaria, general Mohamad Pakpur, prometió igualmente una respuesta «aplastante» a los rebeldes sunitas del movimiento Yundalah, anunció la agencia Fars.

«La Guardia Revolucionaria responderá de manera severa y aplastante a este grupúsculo para que no pueda nunca más atreverse a tales acciones en el país», declaró el general Pakpur, citado por la agencia de prensa.

El atentado se produjo a las 8 hora local en la ciudad de Pishin, en la frontera con Pakistán, cuando los comandantes de la Guardia Revolucionaria participaban en una reunión con los jefes tribales de la provincia de Sistán Beluschitán para «reforzar la unidad entre chiitas y sunitas», según la agencia iraní FARS.

«Un hombre que cargaba explosivos los hizo estallar durante una reunión de los jefes tribales» de la provincia con los comandantes militares, explicó la agencia.

Después del ataque, la Guardia Revolucionaria emitió un comunicado en el que acusa a «la opresión mundial de haber provocado a los elementos a su sueldo» para cometer el atentado.

El término «opresión mundial» se utiliza generalmente para designar a los países occidentales, en particular, Estados Unidos y Gran Bretaña.

La población iraní es de 71 millones de personas, de ellas más del 90% chiitas. Pero la provincia de Sistán Baluchistán, cercana a la frontera con Pakistán y Afganistán, alberga una fuerte minoría sunita.

Esta región es considerada la provincia menos segura de Irán debido a la presencia de rebeldes, pero también de traficantes de droga.

El grupo rebelde sunita Yundalah es generalmente acusado por las autoridades iraníes de llevar a cabo acciones armadas.

Este grupo reivindicó el atentado suicida que el 28 de mayo causó 25 muertos en la mezquita chiita de Zahedan, capital de la región.

En febrero de 2007, un coche bomba estalló al paso de un autobús de la Guardia Revolucionaria, dejando 13 muertos y unos treinta heridos también en Zahedán.

Agencias AFP, EFE y Reuters

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