4 de abril 2014 - 00:00

Irrita una amenaza jurídica

Palestina comenzará el proceso de adhesión a quince agencias de Naciones Unidas y a tratados internacionales con la suscripción del Cuarto Convenio de Ginebra, un acuerdo con el que pretende blindarse ante un eventual enfrentamiento con Israel y que permitiría el enjuiciamiento de funcionarios israelíes, razón del fuerte enojo del primer ministro Benjamín Netanyahu.

Desde noviembre de 2012, cuando la Asamblea General de la ONU aprobó la integración de Palestina como "Estado observador", el Gobierno de Mahmud Abás (Abu Mazen) estuvo en condiciones de solicitar la adhesión a múltiples organismos y tratados dependientes de la organización internacional. La decisión de iniciar un proceso de solicitud fue demorada hasta el martes último cuando el mandatario palestino anunció que comenzaría el trámite formal para suscribir al Cuarto Convenio, que asegura la protección humanitaria para civiles en zonas de guerra y prohíbe la práctica de la "guerra total".

El tratado -al que Israel adhirió en 1951- establece condiciones entre los Estados miembro no sólo en caso de enfrentamiento sino también en la ocupación de territorios. Al respecto, protege a los civiles que están "en manos de una potencia ocupante de la cual no son nacionales", limita el sometimiento a juicio de esas personas y establece que "la fuerza ocupante no puede deportar a las personas protegidas, o deportar o transferir partes de su propia población civil al territorio ocupado", entre otros.

Según analistas, la jugada palestina facilitaría la presentación de demandas por crímenes de guerra ante la Corte Penal Internacional.

Constituye, además, un modo indirecto de lograr un mayor reconocimiento internacional sorteando el veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, instancia inicial formal de todo proceso de incorporación a las Naciones Unidas como miembro pleno.

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