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Italia: voto bronca en elecciones municipales complica tijera a Monti
Las elecciones se celebraron en un contexto dramático por la crisis económica y por el fin de semana de terror vivido en Italia por
el sismo en las regiones del nordeste, que dejó un saldo de seis muertos, y por el atentado mortal contra una escuela del sur, que conmocionó a la opinión pública.
La abstención aumentó 14 puntos con respecto a los resultados del primera vuelta celebrada hace quince días, al votar sólo el 51,4% de los electores, según los datos definitivos.
La mayor sorpresa fue la victoria en Parma del candidato del movimiento Cinco Estrellas, del activista contra la «partidocracia» Beppe Grillo, Federico Pizzarotti, de 39 años, quien obtuvo el 60,2% de los votos. Su rival, el candidato del partido de centroizquierda, Vincenzo Bernazzoli, fue derrotado a pesar de haber ganado en la primera vuelta del 6 de mayo.
«Somos personas normales; hay mucho por hacer. Se trata de un resultado único», declaró emocionado Pizzarotti tras conocer las cifras.
En Génova, otra de las ciudades importantes en que se elegía nuevo alcalde, el candidato del Partido Democrático (principal formación de centroizquierda), Marco Doria, un aristócrata «rojo», ganó los comicios con el 60,8% contra el candidato de centro Enrico Musso, quien obtuvo el 39,2%.
Palermo, la capital de Sicilia y la ciudad más grande de las convocadas a las urnas, tendrá como alcalde a Leoluca Orlando, un renombrado activista antimafia, apoyado por el Partido de la Refundación Comunista y los ecologistas, quien obtuvo el 70,1%, contra Fabrizio Ferrandelli, del Partido Democrático (centroizquierda) que obtuvo sólo el 20,7%. Todo un aliciente para Refundación Comunista, que quedó fuera del Parlamento en los últimos comicios nacionales.
En total, cuatro millones de electores estaban llamados a votar para renovar intendentes, en una suerte de test para medir el humor de los italianos faltando un año para las elecciones legislativas de 2013.
Las elecciones constituyen también una prueba para el actual jefe del Gobierno, el excomisario europeo Mario Monti, y su política de austeridad, seis meses después de su llegada al poder, poniendo fin al reinado de Silvio Berlusconi. El viraje hacia el voto rabia de la antipolítica y hacia la izquierda podría complicar los planes de recortes de Monti.
La lluvia y el temor por el terremoto que sacudió la madrugada del domingo a las regiones del nordeste, causando la muerte de seis personas, contribuyeron a la baja participación.
Según los analistas, la menor afluencia se registró en el electorado de centroderecha, el gran perdedor de la primera vuelta, azotado por la ausencia de Berlusconi y los escándalos por corrupción y el desvío de dinero que afectan al histórico líder xenófobo Umberto Bossi.
Beppe Grillo explicó el éxito alcanzado: «Pasamos de la democracia representativa a la democracia participativa» y señaló «el vacío político» que se vive en Italia como una de las razones de su fuerza.
«Llenamos ese espacio con la hiperdemocracia», resumió. Su propuesta se basa en la denuncia de los privilegios de la llamada «casta política», un plano en el que hasta ahora navegaba con cierta comodidad por su lejanía de puestos ejecutivos.
En la primera vuelta, de los 941 municipios (sobre más de 8.000 en total) llamados a las urnas para elegir a sus alcaldes -entre ellos 26 capitales de provincia o ciudades importantes-, el Pueblo de la Libertad (PDL), el partido conservador del exjefe del Gobierno Berlusconi, quedó al margen de varias disputas importantes. La Liga Norte, que defiende la autonomía del norte del país, retrocedió también sobre todo en sus tradicionales feudos septentrionales como Varese, Como y Bérgamo. Una tendencia que se confirmó el domingo.
Agencias AFP, Reuters y EFE, y Ámbito Financiero


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