16 de enero 2012 - 00:00

James Blunt gana con estilo clásico

El inglés James Blunt hace una mezcla muy digerible entre rock, pop y folk, respaldado en una banda clásica.
El inglés James Blunt hace una mezcla muy digerible entre rock, pop y folk, respaldado en una banda clásica.
Tour «Some Kind of Trouble». Actuación de James Blunt (voz, guitarras, teclado). Con Paul Beard (teclados), Ben Castle (guitarra), Karl Brazil (batería) y John Garrison (bajo). Soporte: Maxi Trusso. (Luna Park, 14 de enero). 

Hijo de un coronel del ejército británico, James Blunt nació en un hospital militar de Hampshire en 1974. Con licencia de piloto desde la adolescencia, estuvo a punto de hacer la carrera de ingeniería aeronáutica espacial en la Universidad de Bristol; pero terminó convirtiéndose en sociólogo de esa misma casa de estudios. Hizo cuatro años de servicio militar puesto que su educación fue patrocinada por el ejército del reino, se formó en temas bélicos, alcanzó el grado de capitán, y en 1999 terminó comandando una fuerza de 30.000 hombres en una misión de paz en Kosovo. Después de haber servido por seis años en el ejército -llegó a ser campeón de ski de la fuerza y escolta de los funerales de la Reina Madre-, pidió la baja en 2002, ya convencido de que lo suyo era la música.

Cambió definitivamente el violín y el piano de la infancia por la guitarra eléctrica y el mundo de lo clásico por el pop y el rock. Hizo una pequeña modificación en su apellido -de Blount al Blunt de su nombre artístico- y editó su primer disco, «Back to Bedlam» en 2004. Desde entonces, han pasado dos nuevos álbumes -«All the Lost Souls» de 2007 y el más reciente «Some Kind of Trouble» de 2010-, millones de unidades vendidas en todo el mundo, giras internacionales y una radicación, por ahora definitiva, en Ibiza, donde ha aprendido a hablar castellano con las «z» y las «c» muy marcadas. Blunt, simpático, de buena garganta y canciones bien construidas, había estado antes en Argentina; fue en 2009, cuando vino ocupando el papel de telonero para el concierto de Elton John en la cancha de Boca en enero de 2009. Pero ahora, el desafío era propio. Lo avalaba la excelente venta de sus discos -el último ya superó las 25.000 copias-, pero igualmente se convirtió en una muy buena sorpresa para todos el ver el Luna Park colmado -sin sillas en el sector platea- para escuchar su primera llegada como figura central. Y sin dudas cumplió.

Blunt hace una mezcla muy digerible entre rock, pop y folk. Se respalda en una banda clásica -una o dos guitarras, bajo, batería, uno o dos teclados-, a la que se suma su propio instrumento, que va variando casi como en una exhibición organológica. Repasa temas de sus tres álbumes, entre los que no faltan hits -resonantes aunque de corta data- como «High», «Youre Beatiful», «Wisemen», «1973», «Stay the Night», «Ill Be Your Man», etc. Todo el tiempo fue simpático y amable con el público, que lo ovacionó constantemente. Fue profesional sin ser jamás frío. Se hizo grande acompañándose él mismo en el piano en «Goodbye My Lover» -de su primer álbum-. Y se convirtió en un muy convocante arranque internacional para una temporada que, como la pasada, promete ser muy cargada.

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