28 de noviembre 2014 - 00:00

Joaquim “Manos de Tijera”, al rescate de la confianza perdida

 Río de Janeiro - El respetado economista e ingeniero Joaquim Levy, de 53 años, y apodado "Manos de Tijera" por su apego a la austeridad, cuenta con una larga carrera en organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Central Europeo.

El nuevo titular del poderoso Ministerio de Hacienda de Brasil, que tendrá la misión de cortar gastos para enderezar las maltrechas cuentas públicas del país, era hasta ahora director de Bradesco Asset Management, el brazo de gestión de fondos de inversión del Bradesco, el segundo mayor banco privado de Brasil, en el que administraba cerca de 300.000 millones de reales (unos 120.000 millones de dólares) de grandes inversores y empresas.

De perfil técnico, no está afiliado a ningún partido y ocupó cargos de responsabilidad en los ministerios de Hacienda y Planificación entre 2000 y 2002, en el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso, y luego fue secretario del Tesoro Nacional entre 2003 y 2006, durante el primer mandato de Luiz Inácio Lula da Silva.

En el Tesoro, Levy se encargó de reestructurar la deuda pública, aumentar las reservas internacionales y generar un clima de seguridad en los negocios que le permitió a Brasil preparar el terreno para obtener el grado de inversión.

Las cortapisas que puso para emprender una política excesivamente desarrollista, que habría agravado aún más la deuda en un momento delicado, lo llevaron en esa época a ganarse el apelativo de "secretario de la Tijera", "tesoura" en portugués, en un evidente juego de palabras con el nombre real de su despacho ("Tesouro").

Esa etiqueta derivaría en el apodo "Manos de Tijera" cuando ocupó la Secretaría de Hacienda del Gobierno regional de Río de Janeiro, entre 2007 y 2010, y repitió su receta de aversión al derroche para equilibrar las cuentas y ganarse la confianza de los mercados.

La elección de Levy por parte de la presidenta, Dilma Rousseff, es vista con recelo por el sector del Gobierno más proclive a incentivar el gasto público y fue aplaudida por la oposición, que durante la campaña electoral levantó la bandera de la necesidad de aplicar un ajuste fiscal para enderezar la economía.

Nacido en 1961 en Río de Janeiro, Levy se licenció en Ingeniería Naval en Brasil y realizó un doctorado en Economía en la Universidad de Chicago.

Entre 1992 y 1999 ocupó diversos puestos en el FMI, en los departamentos del Hemisferio Occidental, Europeo I y de Investigación, y entre 2000 y 2002 fue economista visitante en el BCE.

El cargo de mayor responsabilidad que desempeñó fuera de Brasil, en 2006, fue la vicepresidencia de Finanzas y Administración del BID, que dejó de forma prematura para ser el responsable de las finanzas de Río de Janeiro.

Levy, de perfil ortodoxo, tendrá que cohabitar hasta el próximo 1 de enero con su antecesor, Guido Mantega, quien fue muy criticado en los mercados por servirse de maniobras poco transparentes para cuadrar las cuentas y por haber alimentado la inflación con fuertes estímulos al crédito y rebajas tributarias a sectores clave.

Agencia EFE

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