Los sucesivos avances, militares y políticos, de los islamistas y la incapacidad de la dirigencia política iraquí de crear un gobierno de unidad nacional demuestran que la gran movida promovida la semana anterior por el presidente de EE.UU., Barack Obama, terminó en un fracaso.
Mientras, pareció tomar cuerpo el tantas veces anunciado peligro de una partición de Irak cuando Masud Barzani, presidente del Kurdistán iraquí (norte), aseguró ayer que tiene planes de celebrar en unos meses un referendo sobre la independencia de esa región autónoma y rica en petróleo.
En declaraciones a la BBC, precisó que "de ahora en adelante no vamos a ocultar que ése es nuestro objetivo. Irak ya está partido. ¿Se supone que tenemos que estar en esta situación trágica que el país está viviendo? No soy yo quien decidirá la independencia. Es la población. Vamos a celebrar un referendo y en cuestión de meses", agregó.
| Agencias EFE y Reuters, y Ámbito Financiero |


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