20 de agosto 2010 - 00:00

“La Argentina respetó siempre a las minorías”

El jefe de Gobierno, Mauricio Macri, Mariam Said (viuda del filósofo palestino Edward Said) y Daniel Barenboim, durante el acto de ayer.
El jefe de Gobierno, Mauricio Macri, Mariam Said (viuda del filósofo palestino Edward Said) y Daniel Barenboim, durante el acto de ayer.
Daniel Barenboim dijo ayer que «a veces en el extranjero se critica a la Argentina con cierta razón», pero destacó que el país es «ejemplo de respeto, sobre todo cuando se habla de los problemas que tienen las minorías en muchos países del mundo. Yo crecí en un país en el que se podía ser judío y argentino, sirio y argentino o polaco y argentino, y eso es muy valioso», destacó Barenboim, homenajeado por las autoridades porteñas con la entrega de una de las medallas del Bicentenario por su aporte a la cultura.

En un acto que presidieron el jefe de Gobierno Mauricio Macri; el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, también se distinguió con la medalla que evoca los 200 años de la Revolución de Mayo a Mariam Said, viuda del profesor palestino Edward Said, quien, junto con Barenboim dio impulso a la iniciativa artística que reúne a jóvenes músicos de Israel, Palestina y de otros países árabes.

Durante la ceremonia, Macri destacó la labor cumplida por el músico «al servicio de la paz y la convivencia» entre los pueblos de Israel y Palestina. Barenboim agradeció y dijo que «no es fácil llevar adelante un proyecto» como el de la orquesta West-Eastern Divan, que promueve la convivencia y el diálogo intercultural en una de las regiones más conflictivas del mundo.

«Muchas veces uno está al borde de perder la confianza», reconoció, «pero nunca hay que dejar que eso pase». Barenboim aseguró que el ejemplo de la Argentina como un país «integrado con identidades múltiples», que él conoció en su niñez cuando vivía en Buenos Aires, «fue muy fuerte y muy importante» para que tomara la decisión de poner en marcha este proyecto. Además, el músico señaló que «a veces en el extranjero se critica a la Argentina con cierta razón, pero no hay que olvidarse de esto, que es muy importante como ejemplo de respeto, sobre todo cuando se habla de los problemas que tienen las minorías en muchos países del mundo». «Gracias por tantos honores. Nunca me aplaudieron tanto como ayer antes del concierto en el Teatro Colón, fue muy emocionante», dijo Barenboim.

Con respecto al concierto gratuito que dará mañana en el Obelisco, el pianista y director consideró que «es importante hacer una manifestación de este tipo para que se sepa que la música no es elitista», para luego agregar que «quienes piensan que es elitista es porque no entienden de cultura». Barenboim dijo que el concierto masivo que ofrecerá mañana a partir de las 15 tiene «gran impacto emotivo» para él, ya que nació en la calle Arenales, a muy pocas cuadras del Obelisco.

El escenario estará ubicado en la Plaza de la República mirando hacia el sur y al frente se colocarán 5000 sillas, mientras que también habrá dos pantallas de grandes dimensiones para una mejor visualización del espectáculo. «No nos hagamos ilusiones, claro que el Teatro Colón tiene mejor acústica, nadie lo va a discutir, pero es muy importante de vez en cuando hacer una manifestación de este tipo para que vean que la música es todo menos elitista», indicó sobre el concierto a cielo abierto al recibir la condecoración.

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