17 de septiembre 2013 - 00:00

La barbarie manda en el reino de Al Asad

Beirut - Los extremos de dos cables eléctricos pegados a los genitales y el inicio del electroshock; las piernas y las caderas metidas en un neumático de camión y las plantas de los pies golpeadas durante horas, cuerpos colgados en un ambiente lleno de insectos: no es una película de terror, pero es el horror vivido por los detenidos políticos en las cárceles del régimen sirio.

Los testimonios fueron difundidos ayer por el Centro de Documentación de las Violaciones en Siria (VDC), que trabaja hace años para monitorear los crímenes cometidos en el país, y que documentó de manera detallada el asesinato de más de tres mil personas en las cárceles sirias.

El informe de treinta páginas se basa en los testimonios de cinco detenidos en la prisión de los servicios de seguridad de la Aeronáutica en Harasta, suburbio al norte de Damasco. Los testigos, identificados como Ahmad Saber Hamada, Luay Kamal Bakour, Fawaz Ibrahim Badran, Hasán Nasralah, Muwafaq Jandali, de edad entre 23 y 27 años, fueron arrestados de manera arbitraria junto con miles de otros activistas y ciudadanos comunes en el marco de la represión de las manifestaciones y las revueltas antirrégimen que estallaron en la primavera boreal de 2011.

Los testimonios confirman el uso de instrumentos de tortura ya conocidos en las cárceles sirias (el "torno" y la "alfombra volante" para citar los más tristemente famosos), sanciones colectivas (detenidos colgados durante horas de las manos) ejecuciones sumarias y el empleo de médicos conniventes con los servicios de represión.

En particular, el detenido Hasán Nasrallah relató haber sido sometido a una visita médica después de haber sido torturado: "Creía que los médicos me ayudarían. Cuando uno de ellos me preguntó quién me había tratado así, le respondí que habían sido los 'shabiha' (milicianos del régimen). Entonces comenzó a pegarme con un bastón enorme. Otro médico me secó la sangre de la espalda y me dio una píldora que debió ser un analgésico".

Según el informe del VDC, también está en riesgo la vida de unos 400 detenidos políticos sirios recluidos en las prisiones del servicio de seguridad fiel al presidente Bashar al Asad en la región de Damasco, mientras llegan testimonios de algunas ejecuciones consumadas en las mismas cárceles y de asesinatos bajo tortura.

Agencia ANSA

Dejá tu comentario