No estaba amonestado y no pareció una falta con riesgo para el rival, como dicta el reglamento, pero para Federico Beligoy fue suficiente para mostrarle la roja a Juan Sebastián Verón. El capitán pincha pidió disculpas con sus manos cuando iba rumbo al vestuario donde sufrió una crisis nerviosa, que terminó con un corte en su mano derecha por un puñetazo a una puerta de vidrio. En el entretiempo increpó al árbitro cuando iba camino al camarín. «La expulsión de Sebastián marcó un quiebre en el partido» (Boselli). «A uno le da bronca cuando en el partido pasan cosas raras» (Desábato). «Me pareció mal la expulsión» (German Re). Alejandro Sabella cuando le preguntaron por la roja dijo: «De ese tema no hablo».
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