3 de octubre 2012 - 01:23

La fiesta única

La fiesta única
Las puertas se abrieron a las 17, y con un orden impecable los miles de hinchas que desde muy temprano colmaron las adyacencias del estadio fueron ingresando ordenadamente. El show que ofreció Agapornis, el grupo del momento, finalizó una hora antes del kick off y en ese momento las gradas brindaban un marco soñado: nadie se quería perder nada, ni siquiera las entradas en calor de ambos equipos.

Banderas, remeras, gorros, garras, todo tipo de cotillón se pudo ver, todo era celeste y blanco... yaguaretés por todos lados, la hinchada argentina dijo presente una vez más.

Nadie se quiso quedar afuera, ni siquiera Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires, quien concurrió al match junto a su esposa Karina Rabolini. El gobernador fue escoltado por Agustín Pichot y Luis Castillo. El palco oficial mostró a toda la dirigencia ovalada, donde se destacaron altos dirigentes neozelandeses; el correntino Carlos Barbieri, presidente de la Consur; Carlos Campagnoli y José Pepe Costante, presidentes de la URBA y Rosario, respectivamente, entre otros.

Algunos privilegiados que estuvieron en La Plata también habían dicho presente en Mendoza y es muy probable que estén en Rosario el próximo sábado. Las entradas para presenciar Pumas-Wallabies en el Gigante de Arroyito están agotadas desde hace más de 30 días. Será un escenario diferente pero la hinchada de Los Pumas, fiel a su estilo, dirá presente y seguramente le brindará al equipo la mejor de las ovaciones.