10 de enero 2011 - 00:00

La legisladora logró responder a órdenes simples

Washington - La representante (diputada) Gabrielle Giffords, quien ayer fue atacada por un joven que le disparó en la cabeza, sigue en estado grave, pero es capaz de responder con gestos cuando se le habla, dijeron ayer los médicos.

En una conferencia de prensa en el Centro Médico de la Universidad de Arizona, el jefe de Traumatología, Peter Rhee, indicó que debido a la operación que se le realizó tras el disparo en la cabeza y a que está con respiración asistida, no puede hablar, aunque sí «es capaz de comunicarse, de responder a órdenes simples».

Veinticuatro horas después del ataque en Tucson, en el que murieron seis personas, los médicos seguían siendo ayer cautelosamente optimistas sobre la evolución de la congresista.

El jefe de neurocirugía del hospital, Michael Lemole, explicó que la bala le atravesó el cráneo por el lado izquierdo, aunque sin cruzar de un hemisferio a otro, lo que provocaba alivio.

La legisladora fue operada apenas 38 minutos después del ataque. Durante la intervención quirúrgica se frenó la hemorragia, «que no era muy severa», se retiró el tejido dañado y también una porción del cráneo, que se reservará para ser reimplantado con posterioridad.

«La principal preocupación ahora es la inflamación del cerebro», dijo Lemole, quien explicó que el haber retirado parte del cráneo impide que el cerebro sufra presión, lo que ocasionaría daños adicionales.

La parte izquierda del cerebro es la que en muchas personas regula el habla y las sensaciones, explicaron los especialistas, que no pudieron aventurar si la congresista sufrirá algún déficit en el futuro ni el tiempo que tardará en recuperarse.

Agencias EFE, Reuters, DPA y AFP

Dejá tu comentario