4 de diciembre 2009 - 00:00

La lenta agonía de la publicidad televisiva

Los cambios en los hábitos de consumo de entretenimiento han generado modificaciones acordes en el mundo de la publicidad. Si bien en nuestro país esto todavía no es perceptible, en los Estados Unidos se ha transformado en un tema de fondo, sobre todo a partir del arribo del DVR, que permite saltear los avisos por completo, como solíamos hacer con la vieja videograbadora. Por esta razón, los especialistas están enfocando su interés en Internet, un medio que tiene particularidades que impiden una migración directa del modelo de publicidad televisiva. Por ejemplo, sitios como Hulu y Joost, que transmiten series online, venden espacios de publicidad de la misma manera que se hace en la televisión y, tal cual ocurre en ese medio, los comerciales no pueden evitarse.

Otra de las alternativas para vender publicidad en Internet es el video online, que puede adoptar diferentes formatos, desde los videos corporativos, pasando por las variantes «virales» y hasta los «webisodes», pequeños episodios de ficción especialmente diseñados para Internet, con una duración de pocos minutos. Los videos online se pueden situar en el sitio de la propia empresa, o incluso en webs especializadas como YouTube o Facebook.

Pese a lo expuesto, algunos especialistas opinan que la televisión sigue siendo la mejor opción, y que alcanzar el millón de televidentes en Internet es casi una misión imposible. Sin embargo, los estudios más recientes demuestran que los espectadores más jóvenes ya no miran televisión y que la única forma de alcanzarlos es con la publicidad online.

Entre tantas alternativas, existe incluso una empresa, Jivox, que ofrece a sus clientes la posibilidad de «armar» su propio video, que luego se encargan de distribuir en la red. El acento está puesto en la capacidad interactiva de Internet, que permite a los eventuales usuarios comprobar fehacientemente la penetración de su video publicitario.

La evolución del entretenimiento obliga a la evolución del negocio publicitario asociado, y el futuro parece pleno de posibilidades aunque con pocas certezas.

Horacio Moreno

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