10 de noviembre 2011 - 00:00

La NBA, cada vez más dura

El comisionado de la NBA, David Stern, antes de ingresar a la reunión entre el sindicato y la patronal.
El comisionado de la NBA, David Stern, antes de ingresar a la reunión entre el sindicato y la patronal.
Los directivos de la NBA y la Asociación de Jugadores definían al cierre de esta edición un acuerdo para el inicio de la temporada al margen del límite resuelto por el comisionado David Stern, quien había impuesto la madrugada argentina (anoche, para Estados Unidos) como hora tope para que los jugadores aceptaran la oferta de la liga, caso contrario deberán lidiar con un trato mucho peor. El sindicato había rechazado el martes, pero firmaron una intención de buena voluntad para aceptar la oferta de repartición equitativa (50-50) de los ingresos.

Este gesto de los jugadores, representados por el director de la asociación, Billy Hunter, y el presidente, Derek Fisher, derivó en la reunión de última hora en el hotel Manhattan. Stern estaba acompañado por su segundo en el mando, Adam Silver; por el propietario de San Antonio Spurs, Peter Holt, líder además del comité de relaciones laborales de la liga, y por los abogados Rick Buchanan y Dan Rube. La oferta de aceptar la división 50-50 dependía de que los dueños asumieran el compromiso de modificar algunas restricciones, por ejemplo, la de impedir que los equipos, que pagan impuestos de lujo, ejecuten unos contratos y usen excepciones de medio nivel por un valor de 5 millones de dólares.

Los jugadores temen que estas reglas, combinadas con un impuesto más punitivo, ahogarían aún más el mercado de agentes libres. La oferta del sindicato de aceptar la repartición equitativa, con lo cual redujeron en un 7 por ciento su parte, representa un recorte anual de 280 millones de dólares y una devolución proyectada de 3.000 millones en un lapso de 10 años.