6 de marzo 2014 - 00:00

La OEA, protagonista de otro fuego cruzado

Washington - El Gobierno venezolano rompió ayer relaciones diplomáticas y comerciales con Panamá luego de que ese país sacara adelante la convocatoria de una reunión de consulta del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para debatir la crisis venezolana.

"He decidido romper relaciones políticas y diplomáticas con el Gobierno actual de Panamá y congelar todas las relaciones comerciales y económicas desde este momento", anunció el presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante un acto de homenaje por el primer aniversario del fallecimiento de Hugo Chávez. "Nadie va a conspirar impunemente para pedir una intervención contra nuestra patria, ¡ya basta! Llamo al pueblo a unirnos", agregó.

Poco antes había advertido que estaba evaluando "una respuesta muy contundente a un Gobierno lacayo que está conspirando abiertamente contra la patria venezolana".

Quiebre

La petición panameña es "un llamado de atención para los miembros de la organización en relación con la necesidad de que ese organismo adopte algunas medidas dirigidas" a terminar con la violencia en Venezuela, dijo el embajador de ese país en la OEA, Arturo Vallarino.La reunión iba a celebrarse el jueves 27 de febrero, pero la representación venezolana en el organismo logró parar la convocatoria con un tecnicismo.

Según Vallarino, el Consejo Permanente puede decidir hoy mismo "convocar a los cancilleres, enviar una misión observadora para que rinda un informe o podrá decidirse dictar una resolución enérgica con relación al tema, invitando a un diálogo". Tras rechazar que se trate de una intromisión en los asuntos venezolanos, dijo que Panamá considera que es su "obligación hacer el llamado con el objeto de analizar sobre todo las denuncias que se efectuaron en materia de violación de los derechos humanos".

Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, opinó que no hay ruptura de la democracia en Venezuela y que no debe convocarse una reunión de consulta de cancilleres ni activarse la Carta Democrática Interamericana. No obstante, consideró que sí sería "útil" enviar una misión al país, pero dijo que él no insistirá personalmente en esa idea, pues ya se la propuso verbalmente al Gobierno venezolano que decidió no la aceptaría.

"A Venezuela no la pisa ninguna delegación de la OEA sin nuestra autorización, sin nuestra invitación", sostuvo Maduro ayer en su discruso. "La OEA no entra a Venezuela ni ahora ni nunca", subrayó.

En su opinión es la Unasur el organismo que debe tratar la crisis creada por las protestas antigubernamentales que se suceden desde hace tres semanas y en las que 19 personas perdieron la vida.

En tanto, ayer los expresidentes de Chile, Ricardo Lagos; de Brasil, Fernando Henrique Cardoso; de Perú, Alejandro Toledo; y de Costa Rica, Oscar Arias, premio Nobel de la Paz, hicieron mención a la Carta Interamericana en una declaración conjunta en la que condenaron el "deterioro" del respeto a los derechos humanos en Venezuela.

Agencias EFE, DPA, AFP y Reuters

Dejá tu comentario